“La Katsu” no es una focaccia ni un sando japonés, es una creación que conecta dos culturas y que estará en la carta de Katsu Malasaña (Calle de La Luna 22) y Focacciamo San Bernardo (Calle San Bernardo 29) del 26 al 31 de mayo, con 10 unidades limitadas al día por 13 €
Katsu, el templo de la fritura japonesa de Madrid, y Focacciamo, el proyecto de tres amigos que rinde homenaje a la focaccia, se juntan para crear “La Katsu”.
Katsu es el templo de la fritura japonesa en la capital española, donde ya cuenta con dos locales. El primero está ubicado en el barrio de Malasaña, en el número 22 de la calle Luna; y el segundo en los aledaños del Paseo de la Castellana, en la calle San Germán, 5.
Sus artífices son dos jóvenes emprendedores, Rodrigo Yeh y Stephy Li, que colocan al sándwich japonés, llamado sando, como plato estrella de la carta de los restaurantes.
Por su parte, Focacciamo, cuyos artífices son Giacomo, Santiago y Roberto tienen como estandarte la focaccia italiana y veneran su miga esponjosa y dorada.
Ambos locales han decidido crear “La Katsu”, un producto que estará en la carta de Katsu Malasaña (Calle de La Luna 22) y Focacciamo San Bernardo (Calle San Bernardo 29) del 26 al 31 de mayo, con 10 unidades limitadas al día por 13 €.
La Katsu no es ni una focaccia ni un sando, es una creación que conecta dos culturas. La focaccia, la rúcula y el tomate ponen el acento italiano y el pollo frito, la salsa de mahonesa y huevo duro el japonés para crear un bocado único.




