El restaurante madrileño Donde Marian, renovado en 2016, cuenta con una amplia selección de los mejores ‘whiskies’ Premium del mundo, desde Escocia hasta Japón. Su actual propietario, Alfonso Luca de Tena, ha recopilado algunas de las mejores referencias con las que disfrutar de largas sobremesas

Pocos restaurantes clásicos pueden presumir de contar con una extensa carta de ‘whiskies’ Premium en su oferta, como es el caso de Donde Marian. Esta joya de la gastronomía del norte, conocida principalmente por sus platos de merluza, su chuletón a la brasa o la selección de verduras de temporada traídas de Navarra, ha ido ampliando su oferta de destilados hasta alcanzar una distinguida selección de los mejores ‘whiskies’ del mundo, entre los que destacan los japoneses y los escoceses.

Este afán por una buena carta, más allá de la culinaria, se debe al gusto por esta bebida de su actual propietario, Alfonso Luca de Tena, que considera muy escasa la oferta de ‘whisky’ de los restaurantes. El placer de terminar una buena comida con una sobremesa pausada se corona ahora con este selección de ‘whiskies’ Premium, preferiblemente para tomar solos o con un hielo.

Los ‘whiskies’ procedentes de Japón son cinco: Hakushu Distiller’s Reserve, Hibiki Harmony, Yamazaki 12 años, Nikka from the Barrel o Nikka Blended. La selección de ‘whiskies’ escoceses la componen once referencias: Glenkinchie 12 años, Oban 14 años, Lagavulin 16 años, Laphroaig 10 años, The Arran 12 años, Cragganmore 12 años, Dalwhinnie 15 años, Glenfarclas 17 años, Ardbeg 10 años, The Glenrothes Vintage Reserve y Johnnie Walker Blue Label. A esta oferta de ‘whiskies’ se suman tres de ron negro: los guatemaltecos Zacapa Centenario y Zacapa 23 y el venezolano Roble Viejo Ultra Añejo.

Donde Marian, abierto desde 1994, lleva viviendo una segunda juventud desde que su actual propietario se puso al frente del negocio en 2016, tras la jubilación de su dueña, Marian de la Peña. Alfonso Luca de Tena reformó por completo el espacio, dotándole de un aire de club inglés, más elegante, contemporáneo y acogedor. Al cambio físico se unió un cambio en las cartas de platos y vinos, pero manteniendo el estilo clásico que es ya una marca de la casa.

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