El Campero, con dos Soles Repsol y en el portafolio de Azotea Grupo, llega a Madrid con la misma filosofía, carta y espíritu que lo han hecho legendario: respeto al producto e innovación técnica, y bajo la batuta gastronómica del jefe de cocina Julio Vázquez
El Campero es un auténtico templo del atún de almadraba en Barbate (Cádiz), que cuenta con dos Soles Repsol, llega ahora al madrileño barrio de Salamanca desembarcando en el número 148 de la calle Lagasca, un antiguo palacete del siglo XIX.
Fundado en 1978 por José “Pepe” Melero, desde el pasado año 2025, El Campero se halla en manos de Azotea Grupo que adquiere el emblemático restaurante con el firme compromiso de preservar su identidad y prestigio como marca única.
El Campero Madrid mantiene la misma filosofía, carta y espíritu que han hecho legendario al original de Barbate: respeto al producto, cocina de raíz andaluza e innovación técnica. “Queremos que quien se siente en Madrid sienta que está en Barbate”, explica Julio Vázquez, director gastronómico de El Campero, quien entró a formar parte del equipo del restaurante en 2004 pasando a ser jefe de cocina en 2017. “La experiencia será la misma: el mismo producto, las mismas técnicas y el mismo compromiso con la almadraba para traer Barbate a Madrid”. Casi cincuenta años después de su fundación, El Campero sigue siendo un emblema del saber hacer andaluz y del compromiso con el territorio. Su llegada a Madrid supone un hito tanto para la marca como para la escena gastronómica nacional.
El interiorismo del restaurante lo firma MIL Studios, que reinterpreta la identidad luminosa y atlántica de Barbate a través de maderas envejecidas, piedra, cerámica texturizada y una conexión constante con la luz y el entorno. El restaurante cuenta con varios salones, que se distribuyen a lo largo de tres plantas, un jardín exterior y zonas para eventos privados, así como una barra exterior con zona de mesas altas a la que se podrá acudir sin reserva a diferencia del resto de espacios. “Nuestra propuesta une la autenticidad de Barbate con la nobleza del palacete decimonónico. El ronqueo del atún se convierte en inspiración para crear un interior honesto, táctil y raw que invita a vivir la cocina como un ritual”, cuenta Juan Luis Medina, cofundador de MIL Studios. Su superficie total es de aproximadamente 700 m2 de espacio interior y 200 m2 de jardín, con un aforo para 270 comensales.
El concepto de El Campero tiene como protagonista el atún rojo salvaje capturado mediante la técnica milenaria de la almadraba, y así lo es también en su nueva sede de Madrid. Su carta es un homenaje a este producto excepcional, explorado desde todos sus cortes, texturas y posibilidades culinarias. En su propuesta gastronómica se puede disfrutar desde los platos en crudo, como la mítica ‘Tosta de atún y trufa’, la ‘Gilda de tarantelo de atún’, el ‘Carpaccio de paladar con sorbete de lima y albahaca’, el ‘Sashimi de ventresca’ (“toro” aburi con yema de erizo’ o la ‘Trilogía de sashimi’ (lomo, tarantelo y ventresca); hasta las elaboraciones calientes en las que intervienen el fuego y la brasa como el ‘Corazón o el Tarantelo a la plancha’, las ‘Costillas de atún asadas’ o la ‘Ventresca en salsa de miso y mostaza’. Un apartado especialmente relevante de la carta es el que contienen los guisos tradicionales que recogen la memoria de la almadraba. Entre ellos, destacan clásicos de El Campero como su mítico ‘Atún con Tomate’, el ‘Mormo de Atún Encebollado’, el ‘Corazón a la plancha o aliñado’, las ‘Costillas de atún asadas’, el ‘Galete estofado’ o la ‘Facera (carrillada) con salsa de Oporto’.
También, al igual que en El Campero de Barbate, la carta concede protagonismo a otros pescados a la brasa como la lubina de estero, o el bocinegro, salmonete, besugo, urta, etc. Son especialmente relevantes los mariscos, siempre salvajes igual que los pescados y disponibles en función del mercado y existencias.
Además, la carta de El Campero Madrid suma diferentes opciones de carnes de máxima calidad como la ‘Presa ibérica bellota 100 %’ (Joselito) o la ‘Chuleta de lomo alto’ (Discarlux), todas ellas con opción de añadir distintas guarniciones y salsas.




