El nuevo proyecto del chef Lucas Bustos y Agustina Vela trae su origen de su exitoso antecesor Gurisa Uruguay. Un concepto que gira en torno al fuego, el buen vino y unas recetas gastronómicas repletas de sabor y con productos marcados por la temporalidad
Lucas Bustos y Agustina Vela forman un tándem de éxito en lo personal y en lo profesional. Con numerosos proyectos gastronómicos a sus espaldas, ahora eligen la capital española para dar a conocer al público su proyecto Gurisa, que ya vio la luz hace un par de años en Uruguay.
La pareja ha decido entrar por la puerta grande en la ciudad y ubicar su restaurante en un prestigio barrio como el de Chamberí y de renombre culinario como, de hecho, lo es el número 31 de la calle Zurbano, donde ha abierto sus puertas el local, ya que anteriormente también fue un claro destino gastronómico.
El fuego es el eje central de este proyecto con la intención decidida de reunión, de compartir con familia y amigos, en torno a una buena copa de vino y con una mirada atenta a los fogones que capitanea Bustos desde una bonita y cuidada sala que dirige Agustina Vela.
“En la cocina argentina, de la que yo vengo, cuando alguien te invita a acercarte al fuego es su bienvenida, junto con un mate o una copa vino. Junto al fuego es donde uno quiere estar, donde se cuentan historias y uno se siente parte de la familia. A nosotros nos gusta cocinar en torno al fuego, durante horas. Es una cocina lenta, que implica sacrificio, pero que como cocineros disfrutamos del proceso. El fuego en Gurisa, tanto en Urugay como en Madrid, está y es el centro”, afirma el chef.

Originario de Mendona, Argentina, Lucas Bustos realiza una cocina de sabores únicos regida por la temporalidad de los productos que puede degustarse a través de la carta o mediante un menú degustación de diez pases al precio de 120 euros. Por enumerar algunos de los platos de Gurisa Madrid, señalamos que entre los entrantes destacan los chipirones a las brasas con cebollas y tomates salteados; las anchoas cantábricas con endivias y salsa de hierbas alimonadas; el alfajor de quinoa con crema de guisantes y crudo de gambas; o el vitello tonnato de vaca rubia edición gurisa, entre otros. En el capítulo principal, el comensal puede deleitarse con una lubina al hierro con emulsión de tomates y ajíes; rodaballo al horno de leña con oliva, menta, perejil, almendras y tomates asados; milanesa de ojo de bife en la plancha de hierro (200grs), ojo de bife black Angus a las brasas o pescado del día asado en piezas enteras, entre otras recetas. Y, para poner la nota dulce se pueden saborear imprescindibles como el rogel de dulce de leche uruguayo, el flan de huevos de campo o el arroz con leche cruda, por ejemplo.
Como decíamos anteriormente, otro de los pilares de Gurisa es el néctar de Baco. Vinos argentinos y uruguayos se codean con otros españoles, franceses, italianos y americanos y son perfectos anfitriones en las copas.

La decoración del restaurante, que cuenta con dos plantas, la firma Patricia Torres que ya ha llevado otros conceptos de Lucas Bustos como Gurisa Uruguay. En la planta superior, destaca la cocina a la vista que permite a los comensales contemplar el trabajo del equipo. Quienes quieren vivir una experiencia incluso más cercana pueden reservar la mesa del chef, ubicada dentro de la cocina, pensada para 12 personas. En la planta inferior, se encuentra el salón llamado El club.




