Bar Mistela Chamartín es el primer proyecto del grupo de restauración Gastroadictos fuera de Valencia. Un concepto que reivindica la cultura del bar, el producto y una forma de entender la hospitalidad que acompaña al cliente desde el desayuno hasta la última copa
Después de siete años construyendo algunos de los bares y restaurantes más reconocidos de Valencia, el grupo de restauración Gastroadictos da el salto a Madrid con la apertura de Bar Mistela Chamartín, su primer proyecto fuera de la Comunidad Valenciana.
Recién inaugurado en el número 5 de la calle Manuel de Falla con una propuesta que busca reivindicar la cultura del bar como un lugar donde siempre pasan cosas, en Bar Mistela Chamartín se desayuna, se almuerza, se come, se alarga la sobremesa, se cena y se vuelve para una última copa.
Una gran barra, brasas, una cuidada selección de producto y una carta pensada para compartir son los pilares de un proyecto que traslada a Madrid la manera de entender la hostelería que ha definido a Gastroadictos desde sus inicios.
“La cultura del bar forma parte de la identidad tanto de Valencia como de Madrid. Nosotros venimos para compartir nuestra manera de hacer y de vivir el bar: con una barra que invita a quedarse, una cocina pensada para disfrutar sin prisas y una hospitalidad que, esperamos, haga que al cliente siempre le apetezca volver”, señala Rafa Recuenco, socio y director de Expansión de Gastroadictos.
Más allá de las mañanas, Bar Mistela Chamartín, con más de 400 metros cuadrados, capacidad para cerca de 200 comensales y un espacio diseñado junto a DStudio, propone una carta que recorre algunos de los productos y recetas que mejor representan la filosofía del bar tradicional. La barra cobra un papel protagonista con una vitrina de aperitivos y conservas, donde conviven las gildas, los boquerones en vinagre, la anchoa López sobre brioche con mantequilla de leche condensada o los mejillones en escabeche.
La propuesta se completa con platos para compartir como las bravas de Bar Mistela, la paloma de ensaladilla rusa con ventresca, los buñuelos cremosos de bacalao o la sepia encebollada, además de una selección de arroces elaborados con arroz Molino Roca cultivado en l’Albufera de Valencia, entre los que destacan la paella valenciana, el arroz del senyoret o el arroz de cocochas de bacalao y coliflor. Carnes y pescados a la brasa, una cuidada bodega y postres como la torrija de fartón a la brasa con crema pastelera de horchata completan una propuesta concebida para disfrutar del bar a cualquier hora del día.

El templo del “esmorzaret” en Madrid
Si hay un momento del día que define la personalidad de Bar Mistela Chamartín, ese es el almuerzo valenciano. El esmorzar es todo un ritual con profundo arraigo en la cultura popular valenciana que permite reunirse a media mañana alrededor de una mesa con bocadillos contundentes, el tradicional “gasto” a base de aceitunas y cacahuetes, una bebida y un café para cerrar la experiencia.
Con Bar Mistela Chamartín, Gastroadictos quiere convertir este ritual en uno de los grandes protagonistas de la jornada y acercarlo al público madrileño con una propuesta específica de almuerzos que convivirá con el resto de la oferta gastronómica del bar.
La carta incluirá bocadillos como el Copa del Mundo, con tortilla de patata, longaniza y alioli; el Top Mussafes, de sobrasada, queso y cebolla pochada; o clásicos como el Chivito y el Serranito, todos ellos servidos siguiendo el formato tradicional del almuerzo valenciano.
Fundado por Rafa Recuenco, Israel Baquero, Néstor Vaccaro y Juanjo Masip, e incorporando a Víctor Mateos como nuevo socio en esta etapa, Gastroadictos ha consolidado durante los últimos años una forma de entender la hostelería a través de proyectos como La Sastrería, Bar Cassalla, Adicto y Adicta o Barecito. Ahora, esa experiencia llega a Madrid con un concepto que reivindica el bar como uno de los grandes espacios de la gastronomía española.









