Los productores de tónicas han visto cómo se han recuperado los niveles de ventas de antes de 2020 y, sobre todo, valoran el crecimiento que experimentan las variedades de sabores distintos a la clásica

Las tónicas fueron una de las bebidas refrescantes más golpeadas por el confinamiento y los cierres intermitentes de los locales nocturnos que, además, han sido los últimos en recuperar la normalidad durante estos dos años de pandemia.

Y eso que este líquido con burbujas, y las combinaciones que se hacían con él, venían experimentando un crecimiento constante a lo largo de la última década, una situación que pocos productores han podido experimentar. Según los datos de Euromonitor, recogidos por la Asociación Nacional de Bebidas Refrescantes (Anfabra), esta tendencia al alza sólo se ha roto por la Covid en el primer año de confinamiento puesto que, a finales de 2021, el volumen del consumo de tónicas ya había crecido sobre un 9%, “lo que lleva a casi igualar el volumen anterior a la pandemia”, añaden.

Según los datos de la consultora Nielsen y de IRI, este crecimiento estaría cifrado en torno al 6%, aunque destacan, en este caso, que lo que sí ha registrado un aumento mayor es el valor de las transacciones realizadas con estas ventas, impulsadas, sobre todo, por el incremento de los precios de las tónicas que, Nielsen cifra en más de un 8% en el canal de alimentación para este 2022. Según aclara la consultora, esta subida importante en el precio viene determinada, entre otros aspectos, “por el incremento de impuestos a los refrescos al inicio del año 2021”, tal y como venía alertando la industria.

Nielsen también destaca que pese a todo lo sufrido, “la evolución general de las tónicas en el último año, está por encima de la evolución media de las bebidas refrescantes”. Y precisan que este buen comportamiento se debe “no tanto al canal de Alimentación, donde las tendencias han sido similares, sino al de la Hostelería, donde las tónicas han tenido mejor ‘performance’ que la media de los refrescos” en el último año.

“El efecto de la pandemia sobre el volumen de mercado en hostelería ha permanecido durante casi todo el 2021, provocado en parte por las restricciones a la apertura del consumo nocturno, ya que el consumo de tónica está muy asociado al consumo de ginebra. Por eso la evolución en la hostelería de este tipo de bebida ha sido mayor que la de otro tipo de refrescos”. Y añaden: “Durante la pandemia, el consumidor priorizó los momentos de consumo asociados a bebidas alcohólicas (alta o baja graduación) en la hostelería, es por esto, que en los últimos datos de mercado total, la tónica evoluciona mejor que la media de refrescos en Horeca”.

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