¿Presencial versus ‘online’? ¿Estamos ante una nueva era de la formación?

Con la llegada de septiembre, nos vemos obligados a volver a la Universidad para reinventar la formación universitaria.

En el Basque Culinary Center no se ha parado nunca de trabajar. En tiempo récord se empezó a impartir formación ‘online’ antes de las ansiadas vacaciones de junio, además, en la medida de lo que fue posible, se dieron clases presenciales con todas las medidas necesarias. Gracias al protocolo de actuación de Miguel Ángel López, profesor en BCC, nos enseñó el camino al principio de esta nueva etapa, tanto en la formación como en la hostelería. Os dejamos dicho protocolo por si es de vuestro interés.

https://www.bculinary.com/documentos/UserFiles/files/Protocolo%20especial%20COVID-19%20para%20restaurantes.pdf

Ahora el siguiente reto es ser capaces, al menos en mi caso;  no solo de enseñar, sino también de transmitir pasión y dedicación en nuestra profesión.

Soy de los que si puedo estar más cerca del alumno o ponente, mejor. Si puedo estar sin micro, mejor. Creo que para enseñar hay que mostrar cercanía y simplicidad. Ser persona y acordarte de que un día, tú, no sabías ni servir hielo.

Ahora bien, ¿cómo podemos ser cercanos sin acercarnos?

Me encanta la complicidad que se crea entre profesor y alumno, ya que los progresos son casi inmediatos y se disfruta mucho viéndoles mejorar. En cuestión de horas puedes ver cómo mejora un ‘bartender’ en su primer día y se ilusiona con ese brillo en su mirada al darse cuenta de que no es tan difícil si le pones ganas. Con esa sensación nos solemos quedar mis compañeros Koro Santos, Alfonso Cobo, Irene Cañadas o Gonzalo Parras cuando damos clase a los alumnos de primer curso.

Este año todo será diferente, pero debemos encontrar el camino para poder hacer magia a dos metros de distancia. Ser capaces de hablar y llegar hasta el último asiento de la clase, sin que nuestra voz nunca deje de ser suave y cercana.

Personalmente, estos meses en nuestros locales (Stick, Astoria y Akelarre) hemos aprendido que si sonríes con mascarilla el cliente lo nota en tu mirada, que se puede trabajar a la vista del cliente, a dos metros de distancia, y que, como ya sabíamos, el cliente es super agradecido con nuestro esfuerzo. Así que, aplicaremos los mismos parámetros de cariño y dedicación con nuestros alumnos, ya que son el futuro de nuestra gastronomía y se merecen lo mejor de nosotros.

En cuanto a la parte online’, ¿se puede aprender gastronomía a través de una pantalla? La respuesta es: Por supuesto. Llevamos aprendiendo desde hace 40 años en España con el gran Karlos Arguiñano; el cual, por cierto, lleva 40 años lavándose las manos antes de cada programa y poniéndose el gorro cada día para enseñar al país a cocinar.

Hemos aprendido que puede ser una herramienta super valida y que bien utilizada puede y debe ser una solución para muchas clases en las que el formato presencial no es tan clave. Por tanto, debemos seguir trabajando para hacer la formación ‘online’ cada vez mejor, para que cuando llegue la parte práctica sea todo mucho mas mecánico y sea fácil llegar a lo que queremos en cada receta.

Ya sabemos que los ‘bartenders’ preferimos los conciertos en directo. Siempre nos apoyamos en la barra para estar cerca del ‘bartender’. Las mesas son frías y lejanas y en los restaurantes nos sentamos lo mas cerca posible de la cocina o, si nos dejan, dentro de la misma. Pero, nos toca eso de reinventarnos, algo que llevamos haciendo desde siempre. Así que, tampoco veo que tengamos que mostrar miedo a esa reinvención.

Leer el artículo completo en la revista