Los datos hablan por sí solos. Según la información facilitada por la consultora Nielsen, la evolución de ventas en el mercado de Gran Consumo de productos elaborados congelados fue de un 4,6% en 2016 con respecto al año anterior, con una venta total de 485,4 millones de euros y un peso en la cesta de la compra del 1,1%. Si hablamos de productos preparados refrigerados, el incremento es aún mayor, superando en 2016 un 9,4% a los datos del 2015, con unas ventas totales de más de 1.254 millones de euros y un peso sobre el mercado del 2,9%. Para Alfonso Delgado, responsable de nuevos negocios de Nielsen España, “uno de los principales ‘drivers’ de crecimiento del mercado de Gran Consumo es la conveniencia, productos listos para consumir y que nos hagan la vida más fácil. Y los platos preparados, junto con otras categorías como ensaladas de IV gama a empanadas o sándwiches, son productos que encuentran una gran aceptación por parte del consumidor. Y es, además, una categoría propicia para la innovación. Aquí de lo que se trata es que el consumidor vea, pruebe y repita la compra de estos productos, y para ello hay que conocerle bien y entender sus necesidades. Una buena innovación para el consumidor es aquella que le soluciona un problema o le satisface una aspiración”. Y si nos fijamos en los datos de platos preparados de ambiente facilitados por la consultora , el sector crece en general, aunque disminuyen algunas categorías, como las ensaladas en conserva, que pasan de unas ventas de 13,6 millones de euros en 2015 a 13,3 millones en 2016. “Los platos de carne, ave y pescado han caído porque los consumidores prefieren comer carne fresca en vez de preparada. La categoría que más crece es la de legumbres cocinadas en conserva”. Y aunque, tal y como apuntan desde Culinarios, la Asociación Española de Productos Culinarios, “aún nos queda recorrido hasta alcanzar las cuotas que se observan en otros países de Europa”

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