El ovetense restaurante El Foralín ha recalado recientemente en un bonito y cálido local de inspiración marinera, con decoración ‘vintage’. Capitaneado por su chef y propietario Félix Martínez, ofrece unas propuestas gastronómicas que conjugan la tradición y la vanguardia

Ecléctica. De este modo se podría adjetivar su gastronomía si tuviéramos que encontrarla una definición.  Sus platos, preparados con técnicas que resaltan lo mejor de cada producto, a los que les dedica un gran mimo y esmero, se nutren de los preciados tesoros del mar, -el cual es intrínseco a su propia existencia-, y de las sabrosas carnes de las que se enamoró también por su paso en restaurantes de postín, galardonados con estrellas Michelín. “Siento especial predilección por los pescados frescos del Cantábrico y por la ternera”, confiesa el chef Félix Martínez desde su buque culinario, El Foralín, que acaba de recalar en un bonito, cálido y acogedor espacio de inspiración marinera, con utensilios y fotografías de la mar. Una atmósfera envolvente, con aforo para 55 comensales, potenciada por el juego de luces y materiales, y una decoración ‘vintage’ firmada por Fernando Rico Fernández. 

El nombre del establecimiento rinde homenaje al barco que tenía su abuelo y que faenó bien lejos, incluso en aguas irlandesas. Todo un espíritu de aventura, que su nieto mantiene intacto, ya que “llegar hasta donde la marea le lleve, lo más lejos posible” es filosofía de este restaurante y, por supuesto, de su patrón. De momento, y en menos de dos años, le ha llevado a ostentar el reconocimiento de ‘Bib Gourmand’ de la Guía Michelin y a figurar como restaurante ‘Recomendado’ en la Guía Repsol.

En el Foralín se puede disfrutar de una cocina honesta, de intensos y evocadores sabores, caracterizada por la artesanía; de hecho, en el local intentan elaborar todo, incluso ahúman sus productos con madera de manzano, la cual pone en valor los productos de temporada y la tradición, con esos sabores profundos y auténticos. 

La tradición late en sus sabrosos platos, como por ejemplo ‘Pescado fresco de la lonja a la brasa’, ‘Rabo de ternera glaseado’, ‘Guiso de bacalao, sus callos y sabayón de pilpil’ o el ‘Meloso de ternera lacado con su jugo’. 

Asimismo, en la carta del restaurante también hay sitio para propuestas más desenfadadas y creativas, con tapas como el ‘Steak Tartar Foralín’ (con carne de vacuno, yema de huevo, mostaza, ‘yuzu’, ‘wasabi’ y rábano picante), el ‘Tomate semiseco relleno de salmorejo, anchoa y albahaca’, la ‘Alcachofa de Benicarló con foie y limón’, la ‘Ostra al natural’ (con una ligera elaboración) o el ‘Pan de Xata (bao relleno de rabo y carrillera de ternera) al vapor’.

Además, no hay que olvidarse de esos arroces de sabores intensos que a Félix le gusta preparar, como señala. 

 

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