Esta es la historia de una salsa, que nació para ser diferente. Su unicidad es imperturbable desde los años 30 del pasado siglo, cuando la Sra. Boubier la creó. Seguramente, en aquel entonces, no se imaginaba el éxito de su invención. Tanto que, desde Ginebra, su ciudad natal, ha querido salir a ver el mundo, causando admiración allá donde va. Primero fue Lausanne, luego Estocolmo, le sucedió Dubai, recientemente Londres y ahora ha viajado hasta Madrid de la mano de tres amigos, Pablo Caruncho, Jorge Juste y Gabriel Navarro, con quienes hemos tenido el placer de conversar. “Somos frikis del Café de Paris de Ginebra y nos hemos querido traer el original”, afirman. Es hora de desarrollar la historia completa para entender que es eso del Café de Paris de Ginebra.
“Boubier enseñó a su hija la receta de la salsa, y ésta se la trasladó a su marido, el Sr. Dumont, propietario del Café de Paris, sito en la calle Mt- Blanc de Ginebra, muy cerca de la estación de Cornavin. Dummont, no dudó en idear una nueva fórmula gastronómica en su local, proponiendo un menú compuesto por una ensalada con un aliño especial, como primer plato, y un ‘entrecot’ de buey acompañado por la salsa de su suegra, que no tenía nombre, y de patatas fritas a voluntad, como segundo plato; ofreciendo, por último, postres artesanales.
El éxito fue tal, que empezaron a imitarle, recibiendo la salsa el nombre del establecimiento. Una receta que es conocida internacionalmente, y estudiada en escuelas de hostelería de todo el mundo, intentando ser replicada en muchos restaurantes”, comenta Gabriel Navarro.
La salsa cuya leyenda reza “muchas veces imitada, pero nunca igualada”, y de la que se hizo eco Paul Erdman en su ‘Best Seller’ “Los últimos días de América” haciendo constar: “Fuimos al Café de Paris en Ginebra, donde tienen la mejor salsa de ‘entrecot’ de cualquier restaurante en la tierra”, es una mezcla elaborada con diferentes especias, licores y hierbas aromáticas, que suma un total de veinticuatro ingredientes. Pero hasta ahí se puede tener conocimiento de esta ‘delicatessen’, el resto es ‘top secret’.

 

 

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