El menorquín Andreu Genestar Femenías ha apostado por implantar en España grandes coctelerías en hoteles de cinco estrellas, una mezcla con ingredientes de éxito

Si miramos la lista de las 50 mejores coctelerías del mundo, aparecen muchos espacios que están ubicados dentro de hoteles de lujo en las principales ciudades europeas o estadounidenses. Sin embargo, ese concepto en España está a años luz de tener un gran desarrollo. La mayoría de las grandes coctelerías están a pie de calle y no aprovechan las sinergias y el concepto que da un hotel de gran lujo a la hora de implantar una buena barra.

Uno de los pioneros en darle la vuelta a esta situación es Andreu Genestar Femenías. Este ‘bartender’ menorquí está convencido de que se pueden romper muchos tabúes con el diseño de grandes coctelerías dentro de hoteles cinco estrellas.

“El trabajo es el mismo y la barra funciona igual. Estamos trabajando en coctelerías para estos espacios pero pensando también en un cliente externo y aprovechando el concepto “hotel”. La gente piensa que no le dejarán entrar en ese bar o que es más caro un cóctel en este tipo de locales, pero los hoteles están abiertos para todos, sus restaurantes y sus barras también, y hay que aprovechar su concepto”, explica Genestar.

Este ‘bartender’ sabe lo que es servir en una barra e incluso en un restaurante. Por eso, tras pasar por distintos bares e incluso ser responsable de muchos eventos en Menorca, cambió de isla para arrancar esta iniciativa que cuenta con pocos hitos en España: “Hace cinco años, en Palma de Mallorca, empecé a abrir coctelerías en hoteles de cinco estrellas. Primero abrí una en el Convent de la Missió, que tiene un restaurante con una estrella Michelin, y ahora estoy en Es Princep, que está reconocido con la categoría ‘leading’ de este tipo de establecimientos”.

Genestar se reconoce amante de la coctelería clásica, “es la base de todo aunque ahora los jóvenes renieguen de ella”, pero también insiste en que él es, realmente, un profesional de la hostelería y restauración completo y no sólo el amo y señor de la barra. 

“Yo siempre he creído que para ser un buen barman tienes que ser un buen camarero primero. Hay que tocar el concepto servicio desde la sala hasta el bar. Es decir, si una persona es un buen ‘bartender’ pero no sabe llevar una bandeja, va cojo. Lo más importante es que sepa lo máximo que pueda de la sala y del bar, del restaurante, de los bufés, de la cafetería… y luego ya te vas especializando en una temática, que fue mi caso”.

De hecho, Andreu Genestar Femenías tuvo su primera experiencia coctelera dentro de módulo de Formación Profesional que estaba estudiando en su tierra para trabajar en el sector de la hostelería, sin saber, desde el primer día que entró en la escuela, que lo suyo iban a ser las mezclas y las barras.

“Primero trabajé como aprendiz de camarero pero cuando aprendí algo de coctelería me interesó muchísimo y empecé a estudiar con todos los libros que encontraba en la biblioteca. Porque entonces, en el año 1992-93, no había Internet, y tenías que aprender directamente de los bares o visitando coctelerías en Barcelona, en mi caso. Ahora la gente tiene toda la información a golpe de ‘click’ pero entonces no era tan fácil”.

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