La actriz Cayetana Guillén Cuervo es la nueva embajadora de las Denominaciones de Origen Vino Somontano y Jamón de Teruel, dos firmas guiadas por el amor a la tierra, el carácter, la excelencia, el inconformismo y la pasión por el trabajo. La actriz dará voz a estos valores

La actriz Cayetana Guillén Cuervo es la nueva embajadora de la D.O. Vino Somontano y de la D.O. Jamón de Teruel, dos firmas que representan la dedicación, la autenticidad y la exigencia de ofrecer productos y experiencias de calidad únicos. Son esos valores los que guían el camino de ambos Consejos Reguladores e identifican la nueva campaña “Seguimos un camino, el nuestro” que están desarrollando en el mercado nacional, cofinanciada por la Unión Europea.

La visión heredada de padres a hijos para innovar constantemente sin renunciar a las raíces es uno de los emblemas de las dos Denominaciones de Origen, y algo que Cayetana ha vivido en casa desde pequeña: “Valoro mucho la rigurosidad con la que mis padres me enseñaron a respetar mi profesión. Ese respeto hacia nuestro trabajo ha contribuido a dignificar nuestro oficio. En este sentido me siento identificada con el esfuerzo y la constancia de los que trabajan diariamente las Denominaciones de Origen Vino Somontano y Jamón de Teruel”.

Ambos productos simbolizan un maridaje perfecto, combinando sabores y valores que van mucho más allá de su origen geográfico, Aragón. La actriz añade: “siempre me ha gustado la cocina, y al tener la oportunidad de ahondar más en la gastronomía, considero fundamental utilizar productos de gran calidad, aspecto que las Denominaciones de Origen cuidan especialmente”.

El Vino D.O. Somontano se produce en la comarca de Somontano, a los pies del Pirineo de Huesca, con un espíritu innovador, fresco y moderno. Cuenta con 32 bodegas y 4.000 hectáreas de viñedo, en las que 400 viticultores cosechan cada año 15 variedades de uva en su punto óptimo de maduración.

La D.O. Jamón de Teruel centra toda la elaboración de sus jamones y paletas en la provincia de Teruel. Ambas denominaciones fueron certificadas en 1984 y desde ese momento sus Consejos Reguladores trabajan para mantener y promocionar su distinción.

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