En su 85º aniversario, TriNa, el icónico refresco sin burbujas, refuerza su carácter natural con una imagen moderna de líneas sencillas y con un nuevo posicionamiento en el que se dirige a todo el mundo y especialmente al público. Además, se actualiza con una nueva fórmula baja en calorías pero con el sabor de siempre

TriNa, el primer refresco de frutas sin gas en el mercado español, cumple 85 años y actualiza su imagen reforzando su carácter natural con una imagen moderna de líneas sencillas y con un nuevo posicionamiento dirigiéndose también al público adulto, haciendo gala de su nueva fórmula baja en calorías pero  manteniendo el sabor de siempre.

La agencia Ntity  es la encargada de la renovación de la identidad corporativa de esta marca que se halla en la cartera del grupo nipón Suntory. La nueva imagen pone en valor los atributos esenciales de la marca desde su origen -es un refresco sin burbujas, con auténtico zumo de fruta y un sabor inconfundible- eliminando los elementos orientados al público infantil apostando por líneas más minimalistas y sencillas y por una paleta de colores que refuerza la naturalidad y la frescura del producto.

Asimismo, para conmemorar su aniversario TriNa ha lanzado también un envase de edición limitada e inspiración ‘vintage’. Se trata de una botella de cristal de un litro en la que, después de 33 años (desapareció en 1986) vuelve a hacerse referencia al nombre de TriNaranjus con el que muchas generaciones conocieron a un producto auténtico y 100% español. Un refresco que nos transporta a los veranos de la infancia, a la diversión y a la despreocupación que hoy se buscan a la hora de disfrutar de un refresco.

Pero, aún hay más novedades. A la gama de TriNa, que engloba tres sabores –el clásico de naranja, manzana y limón– disponibles en ‘pet’ de 1,5 l, lata de 33 cl y botellín de vidrio de 27,5 y de 25 cl, se suma este verano una nueva referencia llamada TriNa Fresh. Un refresco de manzana y pera, con una fórmula mucho más ligera -solo a base de zumo de frutas- que responde a la nueva estrategia de innovación de la marca con el objetivo de captar nuevos consumidores.

Los orígenes de TriNa hay que buscarlos en Valencia en el año 1934 en laboratorios del doctor Agustín Trigo. El refresco fue presentado en la Feria de Marsella de 1936 con el nombre de Naranjina, aunque unos años más tarde fue bautizado como Trinaranjus en alusión a las tres variedades de naranja que componían su receta. En la década de los 80, la marca renovó su imagen, pasando a llamarse TriNa, y se hizo un importante hueco en el mercado, especialmente entre los niños y adolescentes por su sabor inconfundible y por su carácter natural, libre de burbujas.

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