Calidad, artesanía, elegancia y exclusividad evoca la tónica Le Tribute. Una marca nacida para ser diferente, y que se encuentra en el ‘portfolio’ de la empresa Amer Gourmet.

Le Tribute es contemporánea y heredera de los procesos naturales, única, llena de alma y carácter, con gran personalidad. Parte de la tradición, para crear líquidos excepcionales, y de la innovación, como el pilar para construir diferenciación y romper las reglas del mercado. 

Moldes que rompe incluso con su botella, que es una oda a la belleza, al estilo y a la exclusividad. Le Tribute se presenta en una botella cuadrada, la primera del mercado, elaborada gracias a las últimas técnicas de innovación industrial, lo que permite conseguir mantener la calidad de la burbuja además de darle un tono elegante y singular. 

En su proceso de elaboración intervienen ingredientes especiales como la quinina natural de Loja, una región de Ecuador. Un producto que sirvió de curación en 1639 a la Condesa de Chinchona ante las fiebres que presentaba, gracias a una infusión de corteza del árbol de quina de la región de Loja, popularizándose este remedio para el tratamiento de fiebres y malaria entre el pueblo llano. Una solución que se reveló muy efectiva y que acabó sanando a reyes europeos como Luis XIV de Francia o Carlos II de Inglaterra.

Asimismo, la tónica Le Tribute utiliza una destilación de ‘lemongrass’ en un agua de gran pureza que le aporta su sabor característico y único. El agua proviene de un manantial natural de la propia destilería, que se filtra a través de un proceso de osmosis inversa hasta conseguir un agua desmineralizada y sin sabor.

Con el objetivo de conseguir una burbuja más amplia y duradera, se utilizan las últimas tecnologías enfriando el líquido hasta los 2 ºC para asegurar un ‘gin tonic’ con la cantidad óptima de gas y frescor desde el principio hasta el final.

La tónica Le Tribute muestra una apariencia cristalina, burbuja amplia, lenta y de larga duración. En nariz es fresca, ligeramente amarga. Predomina la quinina con notas de ‘lemongrass’ y cardamomo. En boca, su sabor es limpio y balanceado. En un primer momento se nota el amargor de la quinina, que da paso al fresco del ‘lemongrass’ con el punto justo de dulzor.

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