No corren tiempos tranquilos para las bebidas espirituosas, pero siempre hay alguna excusa para dedicarnos un instante de placer junto a una copa del destilado español más genuino. El Brandy de Jerez resistirá y vivirá otra vez su momento

Lo propio, lo nuestro. El brandy español es el Brandy de Jerez, aquel que se elabora exclusivamente en esa zona mágica, dentro de los municipios de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda. Estamos, sin duda, ante el destilado de vino más famoso y genuino de España, un valor patrimonial que ha llegado a traspasar fronteras por su singular personalidad embotellada siendo fiel a una tradición por los siglos de los siglos.

Es precisamente herencia de los aguardientes de vino añejados ya desde el siglo XVI, a su vez procedentes de las primigenias técnicas de destilación a partir del vino legadas por los árabes, establecidos en las tierras jerezanas desde el año 711 hasta la revolución mudéjar de 1264, y que empleaban con fines medicinales. No comenzó a comercializarse en volúmenes significativos hasta mediados del siglo XIX, sobre todo cuando la marca Fundador se dio a conocer de la mano de Pedro Domecq en 1874. Nacía la leyenda del sherry gaditano, antes llamado incluso “cognac” español hasta que adquirió la entidad de su destilación única y el envejecimiento en soleras. Llegarían los años dorados del Brandy de Jerez, en las décadas de los sesenta y setenta del siglo XX. Y acabará viviendo un repunte más actual gracias a la intervención de agentes asiáticos, fascinados con el original producto símbolo también de estatus. Entra en liza el magnate de origen chino Andrew Lim Tam con su Grupo Emperador y la adquisición de marcas icónicas como la misma Fundador, Harveys, Terry, Tres Cepas o Garvey.

Hoy en día un gran número de bodegas productoras de vino de jerez elaboran también brandy. Aunque casi todas han seguido la tendencia de abandonar la denominación, especialmente en categoría de Solera, por etiquetar bebida espirituosa por debajo de los 36 grados de alcohol, el mínimo para ser considerado Brandy de Jerez. Son estrategias comerciales y económicas. Sea como fuere, el Brandy de Jerez se encontraba hace un año ante el desafío ‘millennial’, interrumpido como tantas otras cosas por el efecto pandemia.

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