El consumo de café es una experiencia para illycaffè. Así nace la “illy experience”, un placer para los sentidos, un estímulo de la mente y fuente de socialización. El ‘espresso’ representa la excelencia del café, y su lugar de consumo por excelencia: el bar a la italiana, es casi un objeto de culto

Un único objetivo, diversas visiones y un resultado vivencial. La empresa illycaffè pone de manifiesto una vez más como el fuerte anclaje de la compañía: la calidad, ha sido abrazada por todas las generaciones de la familia. De hecho, del sueño de Francesco Illy, el fundador, nació un objetivo primordial para la compañía como es el de la calidad total. Cada una de las sucesivas generaciones al mando de la empresa han interpretado este concepto de forma diversa enriqueciéndolo y actualizándolo, avalándose además de la investigación científica. La etapa actual de este relevo familiar tiene como protagonista a Andrea Illy, nieto del fundador, y con él se ha entrado en una nueva era, en la que el consumo del café se configura como una experiencia por vez primera. Ha nacido la “illy experience”, que amplia el concepto original de Francesco Illy: ofrecer el mejor café que la naturaleza pueda dar a todo el mundo.

La visión de Andrea va más allá de la excelencia del producto en sí y se enriquece con todos los componentes relacionados con el consumo, llegando a ser una experiencia a todos los efectos.

¿Cómo se puede reconocer la “illy experience”?

Podemos decir que la “illy experience” es como la felicidad, pero entendida en el sentido griego de ‘eudaimonia’. Parece complicado, pero no lo es. Se trata de una felicidad que se refiere al individuo y a su relación con el mundo, y que involucra no sólo a los sentidos, satisfaciéndolos plenamente, sino también al intelecto, estimulándolo. Para entenderlo bien, es suficiente pensar en lo que significa un café excelente. Todos los sentidos sienten un gran placer y se percibe un estímulo intelectual (que proviene, tanto de modo fisiológico por las propiedades de la bebida, como de su belleza intrínseca) y además uno está inmerso en un contexto social, que propicia la sociabilidad.

En definitiva, lailly experience” es todo eso: un placer para los sentidos, un estímulo de la mente y fuente de socialización. Está claro que pensarlo de este modo implica una cosa importante y es que el concepto de calidad total no se puede aplicar solo al producto, ni al servicio, ni a los propios procesos de la empresa en la óptica de la sostenibilidad, como hace illycaffè desde siempre, sino que debe aplicarse a todo, que es lo que determina la experiencia. Por tanto, la “illy experience” se perfila como un placer socio-sensorial, que implica los sentidos y la dimensión social de las personas, sus relaciones. De este modo, es fácil comprender porqué la empresa considera al bar como un contexto privilegiado de esta experiencia.

El bar es el lugar de culto y celebración por excelencia del ‘espresso’, una especie de templo de café, en el que el barista es el maestro de ceremonias y el ‘espresso’ el elixir. La interpretación que da illycaffè se puede sintetizar con el neologismo “cooltured”, que nace de la unión de la palabra ‘cool’ (interesante, fresco e innovador) y ‘culture’ (cultura). El lugar destinado a la “illy experience” es un lugar estimulante en el que quedar satisfechos de la cultura del café y de la belleza. La “illy experience” se configura como algo preciso, con características peculiares y reconocibles. Por este motivo, desde el punto de vista de illycaffè, la “illy experience” debe mantenerse constante en cualquier lugar donde se desarrolle, es decir, de cualquier negocio al bar, de Italia al mundo entero, las características de la experiencia ofrecida por la empresa en todos los sitios públicos de consumo son siempre constantes.

 

Leer el artículo completo en la revista