Botanic Café, situado en Algeciras, ofrece al cliente una amplia gama de cafés y una experiencia única de inmersión en la naturaleza

No hay nada imposible. Al menos nadie debe convencerse de este pensamiento sin haber invertido todas sus fuerzas y aprovechar las oportunidades que la vida le pone por delante. Esa fue la determinación que tomaron hace cinco años José Manuel Fernández, Rafael Gil, Manuel Denis Rodríguez y Ramón Michán cuando decidieron embarcarse en la aventura de abrir Botanic Café. El quinto socio, Olegario Nieto, se unió a este proyecto un poco después. 

Los cinco se conocían porque todos eran vecinos de Algeciras. Y lo que empezó siendo una relación laboral, acabó convirtiéndose en una amistad consolidada, que ayuda a que todo funcione correctamente y a hacer llevaderas las muchas horas que comparten. Juntos crearon un concepto que no existía en su ciudad, al menos no de la forma que ellos creían que era la correcta. “Fue un salto muy importante para todos y al principio nos daba un poco de vértigo y respeto. Antes teníamos un bar de copas, que seguimos conservando, pero con la apertura de este nuevo local buscábamos ofrecer a nuestros clientes un rinconcito especial donde conversar, un lugar agradable en el que todo el que entrase se sintiese como en casa”, asegura Michán. Y lo consiguieron.

Botanic Café es el lugar idóneo para todo aquel que busque un sitio tranquilo donde tomar un café después de comer, disfrutar de una buena charla o relajarse en compañía de sus familiares y amigos. El local cuenta con dos ambientes diferenciados que permiten su apertura todos los días del año, tanto en invierno como en verano. La joya de la corona es la enorme terraza de la que disponen y en la que la mayoría de los clientes prefieren pasar el rato. Está situada en las inmediaciones del parque María Cristina de Algeciras y debe su nombre al jardín botánico que crece a su alrededor. “Cuando decidimos abrir el café no sabíamos que nombre ponerle, hasta que Manuel se quedó mirando la vegetación que nos rodeaba y dijo: oye, ¿y por qué no le ponemos Botanic Café? Y a todos nos pareció una idea fabulosa”, confiesa Michán.

Al inicio de esta andadura, el espacio interior de Botanic Café contaba con 80 metros cuadrados para los clientes que buscasen un lugar más íntimo o para refugiarse en los días de lluvia. Meses más tarde, el local contiguo al café se puso en venta y decidieron comprarlo. Ahora cuentan con dos salones que juntos suman 160 metros cuadrados, más la terraza, para satisfacer a todo tipo de clientes y sus gustos. Y en los que siempre suena un agradable hilo musical con el objetivo de que el silencio no ponga en oídos curiosos las conversaciones de unos y otros visitantes. “Con los metros que sobraban, otros 80, decidimos abrir en febrero de este año un bar de tapas para completar la oferta de Botanic. Nuestra oferta gastronómica en el café consiste en pequeñas tapas como boquerones o frutos secos porque aquí no tenemos cocina, así que todo aquel que decida probar otros bocados puede trasladarse a nuestro local contiguo para comer. La verdad es que si nos dejan quietos un minuto, siempre se nos ocurre algo nuevo que inventar”, bromea Michán, el más joven de los cinco, a sus 30 años.

El público que desfila por Botanic Café es muy diverso. Al estar próximo a la zona universitaria son muchos los jóvenes que se acercan allí a tomar un café o un refresco al salir de las clases. Parejas y familias también han hecho de este local su lugar favorito. Y a los turistas también les atrae la belleza de este espacio, en gran parte porque al estar situado cerca de otras localidades como Tarifa o Sotogrande, muy en boga ahora mismo. El interior de este espacio, emulando a los jardines que lo rodean, está decorado con plantas así como fondos de imagen de un bosque profundo, un efecto que provoca en el visitante la misma sensación de inmersión en la naturaleza que si estuviese sentado en el exterior. Durante todo el año Botanic Café está abierto desde las 8.00 de la mañana para el desayuno hasta las 23.00, excepto los fines de semana que cierra a las 3.00 de la madrugada. En verano amplía el horario y todos los días presta servicio hasta las 3.00.

Leer el artículo completo en la revista