niMÚ Bistró, del grupo VAMUCA, reabre sus puertas en la calle Barquillo de Madrid con una nueva carta y una nueva denominación, niMÚ Barquillo, que le consolidan como uno de los referentes gastronómicos de la capital   

Renovación. Esa es la palabra que resume la reapertura de niMÚ Bistró. Un espacio cosmopolita para comer, picar y tomar copas en la calle Barquillo de Madrid, uno de los barrios más céntricos de la capital, comparable sólo al ‘soho’ de Londres o Nueva York.

Tras unos meses de ausencia por traslado desde la “milla de oro” madrileña, como se conoce al Barrio de Salamanca, niMÚ Bistró vuelve con más fuerza que nunca gracias a una carta renovada, que conserva sus raíces gastronómicas, pero dentro de un ambiente más informal y distendido. Su nueva denominación, niMÚ Barquillo, ofrece una cocina de mercado, mediterránea e imaginativa en la que se pueden apreciar la calidad de sus excelentes productos con una carta renovada para la sala y una propuesta más reducida para la barra que contiene algunos de los platos más emblemáticos para la casa.

Antonio Vázquez, el empresario que dirige todos los restaurantes y hoteles del grupo VAMUCA, define niMÚ Barquillo como un “espacio cosmopolita, adaptado al barrio más vanguardista de Madrid, justo en torno a las zonas de Chueca, Malasaña o Fuencarral, que se han convertido en el corazón de la modernidad madrileña por su oferta de ocio, ropa alternativa, firmas de marca, complementos de todo el mundo, galerías de arte, librerías, centros de belleza, bares y hoteles con encanto”.

“En este nuevo emplazamiento”, añade Vázquez, “hemos diseñado una propuesta que supone una evolución de nuestras raíces gastronómicas, basadas siempre en una cocina de mercado, donde prima la calidad del producto, pero sigue siendo una cocina vanguardista, equilibrada y viajera. Además contamos con una cuidada selección de vinos tintos y blancos de diferentes regiones españolas, cavas y ‘champagnes’ franceses, y todo tipo de destilados para que nuestros clientes se puedan tomar también una copa en un ambiente agradable e informal”.

Todo restaurante que se precie tiene varias piezas claves para que el buen hacer se instale en el día a día. NiMÚ Barquillo cuenta con el chef dominicano Héctor Arias, con 12 años de experiencia en los fogones del Hotel Adler y posteriormente en niMÚ Bistró, al que acompaña el filipino Jowe Soriano dentro de la cocina. Ambos suman al estilo de niMÚ sus referencias asiáticas y caribeñas, teniendo en cuenta también las recomendaciones y sugerencias de los propios clientes, cuyo criterio y gustos siempre son del máximo interés del local para satisfacer sus paladares. La dirección de la cocina en este caso corre a cargo de Antonio Carmona, el chef ejecutivo de todos los restaurantes del grupo VAMUCA.

Pero no solo la cocina es un eje principal del negocio, ya que un buen producto que no contase con una buena atención al cliente desmerecería la puesta en escena. En niMÚ la sala está dirigida por Yolanda Iglesias, procedente del Hotel Ritz y el Hotel Hospes. Iglesias será la encargada de coordinar todo el servicio del restaurante con la profesionalidad y la simpatía que la han caracterizado a lo largo de todos sus años en el mundo de la hostelería y la restauración.

Aunque todos los agentes tienen que estar alineados para ofrecer al cliente la mejor calidad, para que la oferta gastronómica sea la gran estrella de cada jornada. Por eso niMú Barquillo ofrece una carta renovada para el restaurante y otra de tapeo para su espectacular barra circular en la que encontrarán platos emblemáticos de la casa.

Entre el picoteo de la nueva carta de sala podrán escoger un plato de jamón cortado a cuchillo, tortilla de alcachofas confitadas, cecina de León, ‘foie micuit’ casero, boquerones en vinagre con pico de gallo, ensaladilla rusa con gambas, huevos rotos, tomates elegidos con ‘burrata’ de Puglia, tacos de atún macerados con virutas de ‘foie’, cazón en adobo con ajo negro, las patatas bravas de la casa o un tartar de tomate con granada y guacamole. Entre las entradas tampoco faltan los clásicos ‘niguiris’ de la casa con huevo frito, codorniz y trufa, a los que ahora se suman los ‘niguiris’ de morcilla de Burgos o los de gamba al ajillo.

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