Por octava vez, vuelve a ser el ‘champagne’ oficial de la cita cinematográfica más importante en España. Los amantes de lo exclusivo podrán vivir experiencias de lujo con armonías entre este icono francés y la gastronomía

Glamour se despliega por la alfombra roja del Festival del Cine de San Sebastián en estos días y hasta el 26 de septiembre, así como en las copas de las personalidades del mundo del séptimo arte que allí se den cita.

Perrier-Jouët, vuelve a ser por octava vez, elchampagneoficial de la cita cinematográfica más importante en España. El idilio que mantienen la icónica Maison Perrier-Jouët con el cine data de hace muchos años, una fructífera relación que no para de fortalecerse, y en este año 2020 Perrier-Jouët vuelve a ser uno de los protagonistas del festival más importante de nuestro país.

Su delicado y cautivador estilo floral acompañará a las figuras más destacadas del panorama nacional e internacional por los rincones más emblemáticos y en los momentos más especiales de esta cita esperadísima por el mundo del cine.

La Maison ha escogido cinco auténticos iconos del lujo y la gastronomía para tender entre ellos una alfombra roja imaginaria que llevará al amante de lo exclusivo a vivir cinco experiencias, a menudo reservadas solo para las estrellas del cine.

Quienes recorran esta alfombra y atraviesen las puertas del Hotel María Cristina, Restaurante Narru, Hotel Monte Igueldo, Vinoteca Lukas, y Casa Urola podrán dejarse llevar por el excelente equipo de cada uno de ellos y disfrutar de Perrier-Jouët. Cada establecimiento ha buceado en la esencia del ‘champagne’ hasta encontrar un punto único de conexión con su propia filosofía y construir entornos de consumo inspiradores y maridajes sorprendentes que harán al espectador, ahora comensal, vivir una experiencia a la altura de una auténtica estrella de cine.

La capacidad evocadora de la gran pantalla, su fuerza para despertar emociones y trasformar instantes o su poder para crear otros mundos han vuelto a ser la inspiración de Perrier-Jouët para trasladar al espectador y al amante del cine, que pasea estos días por San Sebastián, el poder de lo mágico: para crear una experiencia única.