Se ha levantado el telón. Empieza la función. A pesar de los años, conserva su figura. Su modo de presentarse al público, también. Abierto a todos, y ofreciendo un obra, gastronómica, en este caso, ha abierto sus puertas el espacio que albergó al madrileño cine Carlos III en la calle Goya. Ahora lo hace con el nombre de Platea, como no podía ser de otra manera, y haciendo del espectador un partícipe activo de su espíritu más íntimo: “fomentar los alimentos de España, en definitiva, nuestra gastronomía”, como detalla Keka Beorlegui, directora general de Platea Madrid. Un mega centro de ocio enfocado a la restauración, coctelería, ‘show cooking’, cursos de cocina, catas, maridajes, a la degustación de creaciones dulces, a disfrutar de la hora de aperitivo con vermú, pudiendo también adquirir utensilios de cocina o productos ‘delicatessen’… Todo ello ambientado con música en directo, danza aérea, micro teatro, artes escénicas, cabaret, o retransmisiones en pantalla gigante, por ejemplo.
¿Asombrados? Seguramente. Así es. Increíble, pero cierto. Ordenemos todo ello.
La zona más madrugadora es la dulce, que se despierta con Mamá Framboise colgando el cartel de abierto todos los días a “las 9.00 horas de la mañana durante doce horas ininterrumpidamente, excepto los domingos que lo hace a las 10.00 horas. Arrancando también el día con la apertura de la tienda Gold Gourmet, donde comprar exquisiteces”, detalla Beorlegui. Por tanto, los desayunos están servidos en Platea Dulce, como así la han bautizado, de la mano del chef pastelero Alejandro Montes, que ofrece un mundo de sensaciones golosas, a través de sabores sencillos, ingredientes de primera calidad y elaboraciones artesanas; recreado en una atmósfera en tonos chocolate con leche trazados por Dorin & Copell, artífice de la decoración de este espacio dulce.

 

 

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