Paradiso, la coctelería clandestina barcelonesa, renueva su carta de cócteles con una vuelta de tuerca a los sabores, las técnicas y la presentación de las mezclas

Si quieres encontrar el paraíso, o más bien, el Paradiso, primero tienes que buscar un ‘pastrami bar’ en el barcelonés barrio del Born, en pleno centro de la Ciudad Condal. Todo el mundo sabe que llegar a lo más alto no es fácil, pero la recompensa es única: cócteles de lujo en una de las 50 mejores coctelerías del mundo que ahora se reinventan con la última carta que ha lanzado su ‘bartender’ y ‘alma mater’, Giacomo Giannotti.
“Creo que con este cambio de carta hemos subido el nivel en cuanto a sabores, a técnicas aplicadas y también con las presentaciones pero siempre respetando la línea de Paradiso”, asegura su creador.
El viaje que ahora ofrece esta coctelería clandestina es a través de la magia y el ilusionismo, un mundo que tiene mucho que ver con lo que se hace detrás de una barra.
“Intentamos implementar en todos los cócteles un momento mágico, que puede variar e ir desde un cambio de color a un trampantojo gastronómico o vasos que cortamos en dos con una guillotina para convertirlo en un cóctel para compartir”, adelanta Giannotti.
Lo primero que hay que hacer para llegar a su barra es encontrar una nevera antigua en el restaurante cuya puerta nos lleva directos a un local que sorprende por su belleza y por su estructura de madera que “parece envolver a los clientes como si fueran olas que van de una orilla a la otra”. El ambiente es elegante pero al mismo tiempo desenfadado y el servicio, asegura Giannotti, “profesional, cercano y genuino”.
Paradiso ha sido incluida en la lista de las 50 mejores coctelerías del mundo y el único secreto según su creador es “el trabajo diario, la constancia y el ponerse una meta y esforzarse para lograrla”.
“Hay mucho sacrificio en ello, muchas horas de trabajo porque en este mundo nadie te regala nada. Pero a la vez nada es imposible si le pones el máximo esfuerzo, ahí está el resultado”, asegura el ‘bartender’ italiano.
Precisamente ese trabajo se puede comprobar ahora en forma de tragos en la nueva carta que presenta el local. Su oferta comprende 21 cócteles en total, de los que 14 son de estreno y siete se han quedado de cartas anteriores porque, podríamos decir, se han convertido en “los clásicos del Paradiso”.
Entre las nuevas propuestas, la intención es que el cliente se sorprenda tanto en el proceso como en la presentación final. “Nuestros cócteles son mágicos y queremos que el cliente se divierta con las presentaciones pero también que conozca nuevos ingredientes como la espuma de kéfir hecha con nitrógeno o “las hormigas al sabor de limón” o una “espuma de Gymnea” que se usa en un cóctel ‘tiki’ y que es bastante dulce”, desvela algunos de los secretos su creador.
Entre lo nuevo que se puede encontrar en el Paradiso hay una planta “que llamamos mágica” y que “quita el azúcar de los sabores y sube otras notas, como las cítricas y las especiadas, por lo que cuando se vuelve a probar el cóctel después de tomar la espuma, sabrá completamente diferente”.

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