La nueva coctelería que ha abierto sus puertas en Barcelona llega para revolucionar las barras de la Ciudad Condal consciente de que los tragos son personalizados y los clientes las estrellas de su mundo

Bromean hasta para explicar cómo ha nacido este nuevo local que abre sus puertas en pleno meollo de la movida barcelonesa. “La versión oficial es que surgió porque queríamos hacer una coctelería canalla pero manteniendo la calidad que históricamente tiene la calle de Aribau en Barcelona. La versión no oficial, digámoslo sutilmente, es que el dios Baco ‘vino’ y nos inspiró”, explica Sergio Padilla, uno de los culpables junto con Marc Lozano de que este local haya abierto las puertas a un mundo coctelero con un estilo mucho más juguetón. Por cierto, las comillas son suyas.

Tanto Lozano como Padilla explican que lo que buscaban cuando Cola de Gallo empezó a cacarear en sus cabezas, la idea más recurrente era hacer algo divertido, que consiguiera transmitir la alegría que tienen ellos mismos al hacer su trabajo cada día, pero sobre todo que los clientes que entraran por la puerta se olvidaran de todo y se centraran en pasarlo bien. “Eso genera pasta”, siguen explicando Padilla y Lozano.

Fuera por una inspiración nacida de buenos aromas vinícolas o con un plan meditado sobre qué le faltaba al mundo de la coctelería en Barcelona, Cola de Gallo busca poner sobre la barra cualquier suspiro de creatividad que surja en su día a día mezclado siempre con muy buen rollo.

Aunque dé la impresión que lo que quieren es darle la vuelta al mundo de la coctelería, -hasta el nombre del local es una traducción literal (y divertida) de la palabra ‘cocktail’-, la trayectoria de sus creadores asegura que lo que se puede vivir en este espacio es algo muy consistente y muy a tener en cuenta cuando se habla de mezclas y tragos.

“Nuestra experiencia viene de aprender en algunas de las mejores coctelerías de Barcelona como: Dry Martini, Bocachica  y Torre Rosa”, añaden.

El paso por estas míticas barras ha permitido que su apuesta principal a la hora de plantear una carta y un tipo de coctelería en su nuevo local sea personal y atrevida. “Hacemos una coctelería de autor para todos los públicos, con una base clásica y un ‘dash’ eroticofestivo”, aseguran Sergio Padilla y Marc Lozano.

Aunque ninguno de los socios del local explica concretamente a qué se refieren con este ‘dash’, sólo con echar un vistazo al local uno se puede imaginar que la creatividad y el diseño van a estar presentes en cada agitado, mezcla o trago solo que se origine en la barra de esta nueva coctelería.

“Hemos apostado por la decoración porque el diseño tiene mucha importancia en Cola de Gallo”, avisan a inquietos de mente que valoran algo más que la carta de cócteles en un local.

La diferencia se masca hasta en el original modo en que los camareros van vestidos, no se pueden perder sus pantalones de cuadros, todo muy inglés pero versionado, y que apuestan por dotar a esta barra de una extravagancia controlada y, sobre todo, fomentar el buen humor y la diversión creando un mundo paralelo.

Leer el artículo completo en la revista