El gazpacho y las cremas frías son unos de los productos más demandados en esta época. Sin duda, una forma de comer sano y proporcionar vitaminas a nuestro cuerpo de la manera más fácil y cómoda. Además, estos alimentos ayudan a refrescarnos, ya que la forma de ser ingeridos es sirviéndose muy fríos. Cuando las neveras los acogen en sus varios formatos, ya sabemos, que sin duda, ya está aquí el verano. Para comprender un poco mejor la situación y aceptación real de estos productos vamos a basarnos en algunos datos numéricos. Entre el periodo de mayo de 2013 a mayo de este año, según datos facilitados por José Roldán, ‘client service’ de Nielsen, “el mercado del gazpacho, en el canal de Alimentación, representó algo menos de 74 millones de euros, lo que significó un descenso muy ligero de las ventas con un 1,1% menos de facturación que el mismo periodo del año anterior. Eso sí, la tendencia respecto a la cantidad de litros comercializados fue muy parecida, ya que el volumen de mercado se ha visto también reducido ligeramente en un 1,3%.
Dentro del mercado de gazpacho se distinguen dos segmentos, representados en el cuadro que se muestra a continuación: refrigerado y no refrigerado. Siendo el primero el que encarna el grueso de la categoría al representar más del 99% de la facturación y el volumen total del mercado en España.
Si nos centramos en el segmento de refrigerado, la tendencia “negativa” es generalizada para todos los canales excepto uno: los súper grandes (entre 1000 y 2499 m2). Este canal fue el que aguantó esta ligera caída, ya que registró crecimientos del 2,3% en valor y el 0,4 en volumen, lo cual refleja también que su crecimiento en facturación vino precedido por un aumento del precio por litro.