Ha recorrido las barras de los locales más míticos para convertirse en el responsable de los combinados del grupo Ramses en una clara apuesta por convertir locales de siempre en los lugares de reunión de la gente más ‘cool’

Miguel Ángel Jiménez no trabaja en la barra de una coctelería, vive para las barras de los locales en los que tiene su vida, “su pura pasión”. Ahora, lo hace en el grupo Ramsés que está dándole la vuelta a varios lugares en la capital y que los ha convertido en los sitios de moda, donde todo el mundo quiere ir para luego contarlo.

Lo suyo con las cocteleras fue un flechazo, pero hasta que cumplió los 18 años tuvo que conformarse por pasar por todos los puestos, de abajo a arriba, de un restaurante: desde ‘office’ a ayudante de camarero o jefe de rango. Eso sí, la mayoría de edad le abrió la puerta al mundo de los destilados y licores que lo vigilaban desde detrás de la barra. “Y ahí empezó a picarme la curiosidad por la coctelería”, asegura.

Es de esos ‘bartenders’ que se ha hecho en el bar. Viendo, experimentando y aprendiendo, pero sin dejar de lado la formación en cursos de administración y gestión para tener una visión más global del negocio. Por eso, reconoce que si alguien ha marcado su forma de agitar es, sin duda, el ‘bartender’ italiano Francesco Cavaggioni.

“En 2009 fiché por Francesco para la apertura del Bar Belmondo, en la zona del barrio de la Latina. Allí conocí de primera mano, la elaboración de ingredientes caseros, las técnicas y aumente mis conocimientos en torno al mundo del bar. Francesco fue mi auténtico mentor”.

Desde Belmondo todo fue hacia arriba. Fue dueño y señor de la barra de la emblemática sala Costello, participó en la apertura de Platea, pasó por La terraza de Óscar (Room Mate Hotels) y ahora le ha tocado el turno a la reapertura del mítico Florida Retiro, uno de los sitios que han vuelto a la agenda de los amantes de la coctelería para quedarse por mucho tiempo.

“Trabajo como ‘bartender’ y consultor para el grupo Ramses, asesorando en la parte de bebidas en sus dos nuevas aperturas y en el propio Ramses”, aclara.

Muchos han encasillado el trabajo de Miguel Ángel Jiménez como un ‘bartender’ de estilo ‘tiki’ o tropical, pero él defiende su clasicismo. “La verdad es que soy bastante clásico, y siempre he sido partidario de que cada tipo de coctelería tiene su momento. No podría decirte un tipo sólo que me identifique porque hay veces donde me gusta beber un ‘Manhattan’ y en otros un ‘Mai Tai’”, advierte.

De hecho, en su labor de asesoramiento y lanzamiento de nuevos locales, es partidario de dar a cada lugar una personalidad concreta diferente, única, que lo haga reconocible al instante para cualquier cliente que se acerque a esas barras.

“Cada local tiene que tener un estilo de coctelería que marque la estética y la filosofía del propio bar y no del ‘bartender’. Por ejemplo, en Costello Club era un estilo ‘tropic&roll’ como definió un día mi gran amigo François Monti. En nuestra nueva apertura, Patio de Leones, tenemos una coctelería ‘made in Spain’ y en Ramses basaremos la oferta en el ‘lifestyle’ que ha marcado su filosofía siempre y lo ha llevado ha ser uno de los grandes referentes de nuestra ciudad”, enumera el ‘bartender’.

Y todo ese respeto nace, según explica él mismo, de su amor por la coctelería clásica, unas bases que las tiene siempre presente a la hora de crear y de imaginar la carta perfecta para cada barra o local.

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