El zumo siempre ha formado parte de la dieta mediterránea. Las nuevas máquinas exprimidoras del sector Horeca han incorporado mejores sistemas que garantizan un jugo más natural y con la mayor eficiencia posible, cada vez de forma más rápida y sencilla. Y no sólo de naranja

Los profesionales de Horeca son muy conscientes de que cada vez más la dieta sana y saludable se está imponiendo entre sus clientes desde el desayuno hasta la cena. Y los zumos naturales, sobre todo los de naranja, se han convertido en un fijo para muchos usuarios y una demanda de lo más habitual.

De ahí que busquen cada vez máquinas exprimidoras más eficientes y eficaces en las que el jugo salga lo más parecido al resultado de apretar dos naranjas directamente con las manos pero simplemente apretando un botón o presionando una palanca.

El sector es consciente de que estas máquinas se han convertido en un elemento imprescindible para una barra de bar o de un restaurante, pero las compañías que las comercializan recuerdan que también están muy presentes en otros sectores como comedores, empresas, tiendas u otros lugares públicos en los que se ofrece este servicio de zumos.

“La última tendencia del mercado es el autoservicio de zumo de naranja recién exprimido para superficies comerciales. Las compañías que comercializan este tipo de exprimidoras apuestan por modelos que se acoplan perfectamente al servicio y al lugar en el que se ubican”, explican desde Zumoval, una de las firmas que vende máquinas para este tipo de negocios.

De hecho, cada vez más cadenas de supermercados incorporan este ‘take away’ en el que se puede llenar una botella de hasta un litro con zumo recién exprimido directamente en la sección de frutería.

Frente a estos modelos más expuestos, en el caso del canal Horeca, las exprimidoras tienden a ser cada vez más pequeñas para poder acoplarse mejor a su hueco junto a la máquina del café o la plancha, como explica una de las compañías comercializadoras de estos aparatos Frucosol.

Antes de la llegada de estos aparatos, los responsables de los negocios de hostelería estaban hartos de la suciedad y el engorro que suponía hacer un zumo con exprimidores pequeños y nada profesionales. Por eso, las propuestas de las empresas del sector tienen claro que estas máquinas han de satisfacer necesidades de eficiencia, eficacia, rapidez pero también de higiene.

En resumen, el profesional busca una máquina fiable, robusta y rápida y que no siempre tiene que ser automática, como explican dos de las compañías del sector, Lomi y Sammic: “La finalidad de nuestros exprimidores es la extracción manual de zumo a partir de cítricos (naranjas, limones y similares, e incluso granadas). Este sistema tradicional permite, al no romper ni rasgar la corteza, obtener únicamente el zumo de la fruta sin pulpa, ni aceites ni residuos de la corteza. La cómoda obtención de zumo al instante, recién exprimido con todo su sabor y riqueza vitamínica hace indispensable este aparato en todo servicio de cafetería y restaurante que requiera el máximo nivel de higiene y calidad”, asegura Lomi.

En estos casos, los avances y las nuevas tecnologías interactúan para “ofrecer equipos más ligeros y manejables, así como para ofrecer una maniobra más ergonómica y sencilla,  manteniendo en todo momento el rendimiento profesional que requiere el mercado”.

En general, la evolución del mercado ha llevado a las compañías a apostar por la mínima manipulación de la fruta y diseños cada vez con una imagen más decorativa que se integren perfectamente en el dibujo del local. “Introducir nuevas tecnologías como ‘wifi’ o ‘bluetooth’ es difícil en máquinas tan particulares”, pero las firmas siguen trabajando en la automatización, rapidez y eficacia.

“Los profesionales demandan rentabilidad y usabilidad. En cuanto a la rentabilidad, los exprimidores Zummo consiguen el máximo rendimiento de los cítricos que se exprimen gracias a su velocidad y a la precisión de su sistema de exprimido: ni una gota de zumo se queda en la fruta”, explican desde esta compañía que sigue innovando las máquinas exprimidoras.

Los hosteleros han detectado que, aunque el zumo de naranja es el rey, muchos clientes empiezan a demandar variedad en la fruta de sus jugos y no sólo de cítricos.

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