Repsol ofrece distintas alternativas para adaptar su servicio a las necesidades de los clientes. El gas butano de Repsol es la energía perfecta para disfrutar de las terrazas de los locales de hostelería de forma confortable durante los meses de invierno

Los clientes de los establecimientos de hostelería desean vivir experiencias completas. Para esa plena satisfacción, el confort es un aspecto esencial a tener en cuenta por los propietarios de los locales y, principalmente, en los meses de invierno.

Las terrazas en este tipo de establecimientos son tan demandadas por los consumidores que se han convertido en una extensión del negocio. Espacios que hay que climatizar de la forma adecuada para que el cliente se sienta a gusto. No hay mejor reclamo que una terraza bien acondicionada, cálida y ambientada.

Para ello, el gas butano de Repsol es la energía que permite disfrutar de una terraza durante los meses de adversa climatología, como son los de invierno, con pleno confort. Además, con la climatización a gas se da un “toque” extra de calidez a la terraza, ya que algunos de los equipos a gas permiten ver la llama, creando una atmósfera muy acogedora.

Pero, no solo calidez y confort ofrece el gas butano de Repsol, sino que también es sostenible económicamente, ya que con equipos a gas se pagará únicamente por el consumo realizado, sin ningún coste fijo. Además son equipos que no requieren de instalaciones complejas, de hecho, se pueden guardar en el interior del local cuando esté cerrado.

A su vez, Repsol da un paso más y ofrece diferentes alternativas para adaptar su servicio a las necesidades de cada cliente: Una de ellas es la modalidad de ‘renting’, que brinda la posibilidad de utilizar los equipos durante los meses que se necesiten y olvidarse de ellos durante el resto del año. Con esta modalidad el cliente siempre tiene a su disposición los últimos modelos del mercado que mejor se adapten a su negocio, además de contar con un servicio de mantenimiento incluido.

Otra modalidad es la compra de los equipos. En este caso, Repsol ofrece servicios de mantenimiento y almacenaje al final de la temporada. Esta opción es la más adecuada si lo que el cliente desea es realizar la inversión.

Además, ambas alternativas llevan incluido el asesoramiento por parte de Repsol acerca de dónde colocar y cómo utilizar los equipos.

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