Los fabricantes de estos productos destacan el incremento de sus ventas sobre todo con productos básicos como las patatas, las verduras o los preparados de pollo y pescado y cómo se opta por elaboraciones más saludables y sostenibles

Lo primero que tenemos que saber es de qué hablamos cuando nos referimos a productos de V Gama. Según la consultora alimentaria CSA, se trata de “aquellos alimentos que han sido cocinados y envasados y están listos para ser consumidos”. “Son alimentos que, en la mayoría de los casos, necesitan un proceso final de calentamiento por parte del consumidor final”, concluyen..

Muchos de estos alimentos se han convertido en unos fijos en la lista de la compra de los consumidores por su facilidad y practicidad en el día a día pero también han pasado a ser imprescindibles en muchos establecimientos de hostelería y restauración que con la llegada de estas referencias no necesitan en algunos casos personal muy específico para su cocinado o servicio.

En total, el consumo de platos preparados creció un 2,9% en 2023 respecto al año anterior, llegando los españoles a comerse 742.377 toneladas de productos de V Gama, según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre), que agrupa a los principales fabricantes del sector. 

Haciendo cálculos, se estima que cada español ingirió más de 16 kilos de este tipo de elaboraciones en un año, la mayoría de estos consumos se realizó en el hogar pero también muchos se produjeron a través de locales de hostelería y restauración y de otros canales alternativos. 

Uno de los factores de este crecimiento en ventas y de la mayor implementación en España de este tipo de recetas es la amplia oferta de referencias y la sencillez del manejo. 

El secretario de Asefapre, Álvaro Aguilar, explica que “el hecho de que los platos preparados ofrezcan una variedad tan amplia permite a los consumidores llevar una dieta equilibrada de manera fácil y rápida, que se adapta a su estilo de vida, sea cual sea. Esta cualidad resulta muy apreciada y es una de las razones por las que el consumo de platos preparados aumenta año tras año”. 

De hecho, las nuevas tendencias que están marcando el mercado hablan ya de productos más saludables, acordes con las nuevas tendencias nutricionales que los clientes exigen para su dieta, pero también que se adapten a la variedad de tipos de cocción que han aparecido.

Por eso, las compañías están trabajando en desarrollar productos que sean ‘clean-label’, con una etiqueta limpia e ingredientes fácilmente reconocibles; enriquecidos en proteínas; referencias mejoradas nutricionalmente para que se dirijan a sectores de la población que cuentan con necesidades específicas alimentarias como pueden ser niños, mayores o deportistas y también que sean fáciles de transportar para permitir el ‘take away’. Pero, sobre todo, como decíamos antes, que se adapten a nuevos métodos de cocinado y distintas formas de preparación que pueda haber ya en los locales de restauración y en los hogares. 

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