Si piensan que el mejor bar del mundo no puede menos que circundarse de profesionales de nivel, lógicamente están en lo cierto. Pero también tendrán la razón de su parte si hacen la consideración de que gracias a los buenos profesionales, un establecimiento se ‘cuelga’ los honores. Porque, precisamente, son las personas quienes hacen grandes a las empresas. En el mundo de la hostelería, también. Por supuesto. Por ello, con Simone Caporale y Alex Kratena al frente no es de extrañar que el Artesian Bar del Langham Hotel de Londres “haya sido nominado como Mejor Bar del Mundo por dos veces consecutivas”, como señala Caporale durante nuestra conversación. Un ‘bartender’ italiano de altura que revoluciona al mundo con sus creaciones. “Trabajo en el Artesian desde hace tres años, pero mis comienzos se remontan al año 2003 cuando trabajé como ‘barback’ en una discoteca del Lago de Como (Italia), donde me quedé fascinado, desde el primer día, de la magia que un local de ocio nocturno puede suscitar en los clientes”, comenta Simone.
Precisamente magia, sorpresa e innovación se desbordan de las creaciones que realiza Simone Caporale.
¿Cómo ha evolucionado su forma de elaborar los cócteles?
“Empecé a trabajar con el sistema “Americano Premixes Sweet&Sour Mix”, una técnica de trabajo que se desarrolló en América en los años ochenta. Siempre he estado en continua evolución, porque si no lo hace uno mismo, nadie lo hará por ti. Ese dinamismo en mi forma de realizar cócteles ha hecho que tome en consideración la cuestión de poder estimular todos los sentidos a través de un cóctel. No sólo preparamos la combinación de sabores, sino que, junto a nuestro estudio de diseño, proyectamos y hacemos producir contenedores y recipientes para servir los cócteles que van más allá del típico vaso. Por ejemplo, contamos con recipientes de plata, de efecto ‘espejo’, de papel hinchable, incluso servimos la bebida con una nube de aire con perfume de bosque, de mandarina…”

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