Hay que romper los promedios y entender lo que quiere el consumidor que pasa por una adecuada arquitectura de precios, potenciar la hiperpersonalización y la tecnología para mejorar la experiencia, que es el punto álgido de la demanda
Retos y oportunidades se vislumbran para el sector de la restauración española en este 2025. Un ligero aumento en el tráfico, situándose en torno a un + 0,2%, como señalaba Edurne Uranga, Vicepresidenta de Foodservice EMEA de Circana, durante su ponencia impartida en ocasión de la celebración de Restaurant Trends, el ‘summit’ anual organizado por Marcas de Restauración en el marco de HIP.
El sector ‘Foodservice’ en España cerró 2024 con un gasto por encima de 42.5 billones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,1% en gasto respecto al ejercicio anterior, impulsado en gran parte por un aumento del 2,5% en el tique medio, pero con un ajuste del -0,4% en las visitas. Esto refleja un consumidor más selectivo, que realiza fuertes ajustes en sus hábitos de consumo en Restauración para compensar el incremento del +4.1% experimentado en 2024, y un mercado donde la competencia por la demanda es más intensa que nunca, resumía Edurne Uranga.
De hecho, al consumidor hay que colocarle en el centro de todo. Hay que “enfocarse en lo que realmente importa al consumidor y dejar de basarse en promedios”, eran las premisas que ofrecía la Vicepresidenta de Foodservice EMEA de Circana, y mencionaba que para tener un año exitoso había que tener en cuenta diversos factores.
Por un lado, se debe ajustar la arquitectura de precios para adaptarse a diferentes perfiles de clientes, entendiendo la visión desagregada de todas las ocasiones por canal, por ejemplo, hoy en QSR (‘Quick Service Restaurants’) hay un importante porcentaje de tiques más altos que el promedio del FSR (‘Full Service Restaurants’). El precio sigue siendo un factor determinante, especialmente en un contexto en el que un 63% de los consumidores afirma que su situación económica afecta a sus hábitos de consumo fuera del hogar.
Por otro lado, hay que potenciar la hiper personalización y la tecnología como herramientas clave para mejorar la experiencia, que es esencial para el consumidor. La calidad de la comida y bebida, junto con un ambiente atractivo, son factores determinantes en la generación de tráfico.
A su vez, se debe maximizar el impacto de la recomendación en la generación de demanda. El 40% de los consumidores elige restaurantes recomendados por familiares y amigos, y la valoración ‘online’ gana peso en la toma de decisiones.
Y, por último, definir un correcto entorno de competencia basado en las expectativas del consumidor y no en la definición de técnica sectorial.
Además, Edurne Uranga subrayó la gran oportunidad que supone para la restauración en España la reducción del teletrabajo, una tendencia ya visible que podría acelerarse en los próximos meses. Actualmente, más del 20% de las ocasiones de consumo están vinculadas al entorno laboral, por lo que comprender las dinámicas y el nuevo estilo de esta vuelta a la oficina será fundamental para el sector.
“Si queremos crecer, debemos ir más allá de los datos generales y entender en profundidad a nuestro consumidor. Hay oportunidades claras si rompemos los promedios y nos enfocamos en lo que realmente les importa a nuestros clientes”, concluía Uranga.




