Las empresas del sector apuestan cada vez más por potenciar en los locales una climatización por zonas que se adapte a las características de cada punto y aproveche al máximo la potencialidad de sus aparatos

Los bares, restaurantes y hoteles saben que hay que aprovechar al máximo el sol y la luz de España, uno de los aspectos que se han convertido ya en un reclamo turístico ‘per se’. Y no temen ni a las bajas temperaturas ni a los vientos del norte a la hora de diseñar pequeños rincones en el exterior o en sus terrazas que se convierten, gracias a la climatización más óptima, en lugares donde disfrutar del local casi como si se estuviera en casa.

“Los sistemas de climatización de exterior que son más frecuentes actualmente son las estufas eléctricas y los infrarrojos para el invierno, dejando los ventiladores o pulverizadores para el verano”, explican desde Termigo, una de las compañías punteras en el diseño de estos espacios climatizados.

La compañía valora de una de las vías más comunes, “los halógenos infrarrojos, precisamente que puedan calentar zonas concretas sin dispersión del calor ni necesidad de un precalentamiento previo” del local.

De esta forma, se estaría utilizando “un sistema limpio y sin olores, de fácil instalación y larga duración ya que están fabricados con materiales que no se deterioran con el paso del tiempo” y que supondría, además, un ahorro de cerca del 60% en la factura de la luz.

Para Climacity está claro que “el mercado se está decantando sobre todo hacia la climatización con productos de bajo consumo, que sean cuidadosos con el medio ambiente y que cuenten con un diseño atractivo y moderno para dar una calidad especial a la terraza del local en cuestión”.

De hecho, las empresas del sector señalan precisamente estos tres aspectos: ecológico, con diseño y eficiente como los puntales actuales de cualquier proyecto de climatización exterior que demandan los profesionales para las terrazas de sus hoteles, bares o restaurantes.

“Lo que buscan los consumidores de estos productos son sistemas eficientes que realicen su función de una manera óptima, reduciendo su consumo energético y no alterando el confort de los espacios que han creado para sus propios clientes”, explican en Termigo.

Y completa Climacity: “El sector hotelero exige calidad, rendimiento y bajo consumo, unido a que el precio de coste del producto no sea elevado”.

Dentro de la importancia que tiene también el diseño a la hora de elegir un tipo u otro de calefactor, Climasol, una de las compañías expertas en la instalación de estufas tipo chimenea, destaca cómo tendencias en moda han llegado incluso a poner más en boga los aparatos que tienen la llama a la vista para lograr “un efecto hipnótico” en el local, dando mayor calidez y comodidad al cliente que lo disfruta.

 

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