El mercado de salsas goza de muy buena salud, gracias a una constante adaptación a las tendencias sociales, que pasan por mejorar las recetas o desarrollar envases más eficientes. Las salsas representan un valor añadido exponencial en la configuración o acabado de un plato.  Aportan grandes soluciones a los profesionales de hostelería

El de las salsas es uno de esos sectores que se mantienen estables a lo largo del tiempo. Son recursos fundamentales en las cocinas de los establecimientos de hostelería y hogares, sea en su gama de preparados o bases culinarias. Las salsas son ingredientes con un valor añadido exponencial en la configuración o acabado de un plato, como reconocen en Culinarios, la Asociación Española de Productos Culinarios, que abarca a las industrias elaboradoras de sopas, caldos, cremas, salsas y condimentos preparados. “El retorno para el comensal en experiencia y para el cocinero como facilitador de solución culinaria lo convierte en recurso obligado en la restauración”.

Entre las salsas más consumidas, las primeras posiciones las ocupan, en este orden, las clásicas: tomate frito, mayonesa y kétchup. Un trío ganador que suma casi dos tercios del volumen total consumido. Les sigue el campo de las denominadas “otras salsas” que engloban las étnicas, asiáticas o americanas, que desde hace años experimentan crecimientos importantes, según la asociación.

Los datos que arroja la consultora NielsenIQ con dato TAM cerrado a la semana 52 (diciembre) del 2020 que analiza el consumo en hipermercados, supermercados y comercios independientes, reflejan un crecimiento en todas las categorías, tanto en valor como en volumen. En total, el consumo de salsas en España representa un valor de 975.487.00 euros (con una evolución positiva del 14,1% con respecto al año anterior) y un volumen de 347.008.000 kilos, lo que significa un aumento del 10,7% con respecto al año anterior. El tomate frito, líder indiscutible de este ‘ranking’, representa un valor superior a los 322 millones de euros (+11,6%) y 192,6 toneladas consumidas (+9,0%). Le sigue la mayonesa con 210 millones de valor (+10,8%) y 65,5 toneladas por volumen (9,6%). De todas las salsas analizadas (mostaza, mexicana, picantes, salsas para cocinar, …), la que más ha crecido de todas es la salsa barbacoa, con un 27,9% por valor (superando los 22 millones de euros) y un 30,8% por volumen, hasta alcanzar los 5.395.000 kilos consumidos. La particularidad del consumo en 2020 se centró en un incremento en las ventas durante el mes de marzo, como consecuencia del miedo al desabastecimiento, aunque se han mantenido dinámicas en la “nueva normalidad”.

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