Las empresas mantienen una tendencia de elaboración de pan en términos saludables, con empleo de ingredientes naturales, técnicas artesanas y desarrollando una mayor variedad de productos

El sector de masas de pan congeladas mantiene desde hace años una tendencia constante de crecimiento, tanto en términos de producción como de facturación. Y así lo ha hecho, igualmente, en el último año, en comparación con el ejercicio anterior. Según los datos facilitados por ASEMAC (Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería), en 2018 la producción de pan en España alcanzó un volumen de 791.136.000 kilos, lo que supuso un incremento del 0,5% con respecto al año 2017. En relación a la facturación, se registró un total de 855.761.000 euros; esto es, un 1,1% más que el año anterior. Si tomamos como referencia la evolución de los últimos siete años, el sector de las masas congeladas de pan puede sacar pecho de sus cifras, pues la diferencia del último año con respecto a 2012 es un crecimiento de un 22% en producción y un 18% en facturación.

Felipe Ruano, presidente de ASEMAC, cree que esta buena tendencia “se debe, en gran medida, a la capacidad de diversificación de productos existente en el ámbito de las masas congeladas; un sector que, gracias a sus esfuerzos en I+D+i, está en constante evolución y es capaz de adaptarse a las exigencias del mercado”. Unas exigencias, por otra parte, que se centran en las tendencias de consumo asentadas desde hace años, como “la apuesta por el origen, especialmente a través de la selección de ingredientes naturales y la elaboración de productos siguiendo las técnicas y procesos artesanales”, como señala Marta Cortés, directora de ‘marketing’ de Europastry. Además, añade, “los consumidores demandan productos más saludables, orgánicos, nutritivos, no manipulados, de proximidad o que contengan certificaciones”. Este grupo de alimentación, uno de los líderes del mercado en producción de masas congeladas, realiza una escucha activa constante de los profesionales del sector, para adaptar y acoger esas tendencias en todos sus productos; tanto en las nuevas referencias como en aquellas que se modifican ex profeso. Por ejemplo, utilizando harinas locales, elaborando masa madre propia para sus panes para que les provea de durabilidad, nutrición y condiciones organolépticas óptimas. También emplean diferentes tipos de semillas que aportan sabor, aroma y salud, o diferentes tipos de harinas, como integrales, bio o de espelta, entre otras.

En su opinión, “el consumidor actual cada vez está más y mejor informado y, por tanto, se vuelve cada vez más exigente; por eso demanda pan más saludable, panes integrales, ricos en fibra, reducidos en sal o multienriquecidos, elaborados con masa madre, con ingredientes naturales y de calidad. Esto también ocurre en el canal Horeca”. Teniendo en cuenta estas demandas, Marta Cortés asegura que desde Europastry se mueven en unas líneas de trabajo que den respuesta a estas tendencias: “nuestro objetivo es ofrecer productos que aúnen el mejor sabor con la mejor calidad, productos que sean nutritivos y saludables, pero también versátiles y novedosos, que marquen tendencia”.

Además de las ventajas nutricionales, la directora de ‘marketing’ de esta multinacional apunta otros motivos a los que se debe esta progresión: “el sector de masas congeladas representa el 46%, de los cuales el 20% está dedicado al sector Horeca. Estos porcentajes se encuentran en crecimiento, debido a que los productos congelados están dentro de las tendencias preferidas por los clientes, gracias a la calidad nutricional y a las prácticas de almacenaje”.

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