Al habla con Juan Carlos Manzano, experto formador y asesor en el universo de los destilados, y Esther Merino, ‘bartender’ vallisoletana que se define como desarrolladora de bebidas, mostrando su ‘expertise’ en Alchemist, Copenhague

Las cremas de licor presentan un gran colorido. No solo por los tonos que lucen sus distintas variedades de producto, si no también por la luz que irradian en el mercado, brillando con luz propia dentro de la categoría de licores.  

Hay que decir que la categoría de licores en general ha sabido ganarse una buena posición en la carrera del mundo de los destilados y espirituosos. Observando los datos de la consultora Nielsen en España los licores en su totalidad presentan una evolución positiva registrándose una cifra de ventas en volumen (H+S+Indep+Online) a octubre de 2022 de 18.170 litros frente a los 16.832 litros correspondientes al mismo periodo del año anterior. Incremento que también se produce en términos de valor oscilando de los 193.246.601 euros en octubre de 2021 a los 213.018.280 euros en 2022. 

Por su parte, las ventas de las cremas de licor se contagian de esa buena progresión de 6.155 litros a los  6.811 litros. Y de los 69.032.712 euros a los 75.360.700 euros en ese mismo periodo de octubre 2021 a octubre 2022. 

Asimismo, IRi con datos de diciembre 2021 a noviembre de este año 2022 señala un crecimiento de las cremas de licor y de las distintas tipologías de cremas. Veámoslo.

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