Lamucca se consolida entre los clásicos madrileños en su décimo aniversario. 2018 será un año de celebración con sorteos, concursos, conciertos y actividades que terminarán en una gran fiesta. La celebración arranca con la edición de un Mapa de Planes Lamucca en la capital

Lamucca ha logrado convertirse en uno de los nuevos clásicos de Madrid, después de diez años vinculados a esta ciudad. Los pilares de la filosofía ‘Low-High’ que le ha permitido acomodarse entre los establecimientos clásicos de la capital son el diseño de locales cuyo interiorismo ha conseguido mantenerse actual con el paso de los años y cartas con los platos más conocidos de la cocina internacional, buena música, un horario de comidas y cenas ininterrumpido y un trato cercano al cliente, siempre manteniendo una altísima calidad de producto y una cuidada elaboración de sus platos, a precios realmente competitivos.

Lamucca quiere dedicar la celebración de este décimo aniversario a sus clientes, los “Muckeros”. La celebración arranca con el lanzamiento de su propio Mapa de Planes Lamucca, que representa la vinculación de Lamucca a la ciudad de Madrid. Un mapa de la capital que, además de ubicar sus siete locales, pretende resaltar los puntos de interés cultural y de ocio aledaños. Según Ofelia y Alex Marín, fundadores del grupo, “realizar este mapa, que estará en todos nuestros locales, ha sido un trabajo de balance de estos diez años que nos ha llevado a darnos cuenta de que formamos parte importante de cada barrio, junto con los cines, teatros, museos, zonas de ‘shopping’… Porque nuestros restaurantes están abiertos durante todo el día y son el lugar perfecto para desayunar antes de comenzar una jornada de compras por el barrio de Salamanca, para comer después de ver una exposición en el Museo Thyssen o para cenar antes de disfrutar de una obra de teatro en el Lara”.

Así arrancan diez meses de celebración que culminarán en una gran fiesta el décimo día del mes diez (el 10 de octubre) a las diez de la noche. A enero de 2018 le seguirán meses dedicados a los clásicos de su carta, al diseño e interiorismo de sus locales, a su interesante programación musical o a sus emblemáticas terrazas repartidas por la ciudad.

 

Leer el artículo completo en la revista