El sector, que se adapta muy bien a nuevas exigencias y demandas, se regirá en breve por normativas actualizadas, que servirán además para mejorar su competitividad, aunque mantiene unas cifras de crecimiento constantes.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación lleva meses trabajando en el proyecto del Real Decreto por el que se aprueba la norma de calidad para el pan y panes especiales. La actual normativa horizontal armonizada de la Unión Europea fue aprobada en 1984 y modificada en varias ocasiones. Sin embargo, esta institución considera que la constante evolución tecnológica del sector y los cambios en tendencias de consumo requieren una profunda revisión de la norma, incluyendo definiciones de nuevos productos, ordenación de la elaboración artesana de pan o la exigencia de indicar el peso. Estos cambios en la defensa de la calidad alimentaria también tienen como objeto adaptarse a la reglamentación de la Unión Europea, simplificar, modernizar y valorizar las normas exigentes, además de mejorar la competitividad del sector, incluyendo los adelantos producidos por la innovación tecnológica.

Esta nueva normativa sobre pan y panes especiales pretende también adecuarse a las demandas del mercado, eliminado las restricciones que puedan situar a los operadores españoles en una posición de desventaja frente a productores de otros Estados Miembros de la Unión Europea. También, por razones técnicas, sugiere eliminar los límites máximos de humedad, lo que permitirá elaborar una mayor variedad de panes.

Felipe Ruano, presidente de la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería (ASEMAC), reconoce que llevan meses preparándose para esta nueva norma: “nuestras empresas asociadas siguen puntualmente los cambios que se van a producir y están preparadas para aplicarlos en sus métodos y controles, así como en la denominación del etiquetado de los productos y demás”.

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