La jefa de barra de Aqua vitae Cocktails y de Ametzagaña Restaurant&Cocktails Bar ha dado un impulso a su coctelería gracias a sus conocimientos en gastronomía y también en psicología, creando fórmulas mágicas para nuestros sentidos

Beatriz Pitti sabe que las conexiones que se producen en el cerebro cuando se bebe un cóctel son igual de estimulantes para el cliente que cuando se come un plato de gran elaboración en un local de alta gastronomía o se mira una obra de arte.   

De hecho, la especialidad de esta ‘bartender’ es lo que ella misma denomina gastrococtelería y su meta ahora mismo: terminar el Máster en Neuropsicología que está haciendo y llegar a ser una de las primeras investigadoras en el ámbito de la neurogastronomía, todo un mundo a descubrir para profesionales que llevan años trabajando y jugando con sensaciones sin ponerlas blanca sobre negro.

Su carrera entre cocteleras empezó en Tenerife, su tierra natal, donde sus primeros cócteles le sirvieron para pagarse la carrera de Psicología en la que estaba matriculada en esos momentos.

Reconoce que puso muchos mojitos en esos días, y otras bebidas tropicales, que le sirvieron para iniciarse en un mundo fascinante, el de coctelería de autor, que le ha abierto muchas puertas entre lo más alto del sector.

“Trabajé con Abel López, un gran profesional de la coctelería en Tenerife, y me enseñó el día a día no solo de la coctelería sino también cómo crecer profesional y personalmente. Después de años de aprendizaje detrás de una barra a su lado, di el paso y me mudé a San Sebastián para realizar el curso experto en ‘Bartender y coctelería moderna’ del Basque Culinary Center”, explica Beatriz Pitti.

Pasar un tiempo en uno de los mejores templos gastronómicos a nivel internacional le supuso para esta joven ‘bartender’ una inyección de creatividad, fusión e innovación que ha marcado su forma de entender la barra y la coctelería y le ha dado una nueva perspectiva en cada una de sus mezclas.

Tras su fase tinerfeña, Pitti ha centrado toda su actividad laboral y de investigación en San Sebastián. Ahora mismo es la responsable del ‘catering’ de cócteles Aqua Vitae Cocktails y de la barra del Ametzagaña Restaurant&Cocktails Bar, dentro del famoso complejo vasco, donde ha puesto en marcha su forma de ver la coctelería y el servicio.

“Estoy muy centrada ahora mismo en lo que es la gastrococtelería, una fusión entre la gastronomía y la coctelería. Es decir, maridar recetas con cócteles o convertir propuestas sólidas, como platos de cocina, en líquidas”, explica rápido y de esta forma tan sencilla un concepto muy complejo de ver y de poner en marcha.

Entre sus creaciones, Beatriz Pitti apuesta por una coctelería sencilla pero sabrosa eso sí, dando mucha importancia a la presentación que tiene que ser diferente y divertida, en el caso del Ametzagaña Restaurant&Cocktails Bar.

El Aqua Vitae Cocktails es otro cantar. Este ‘catering’ nacional de cócteles se caracteriza porque puede personalizarse a lo que pide el cliente en cada momento, llegando a preparar cócteles tematizados en función del evento, sesiones de ‘gin tonics’ y hasta ceremonias y bodas especiales.

La ‘bartender’ tinerfeña reconoce que el hecho de ser mujer no supuso ninguna ventaja ni inconveniente en su carrera pero que el nivel del mundo coctelero es muy alto en España y que la clave para mantenerse es tener la mente muy abierta y estar atenta a todo lo que se cruza por una barra para dejarse inspirar por nuevas creaciones en una transformación constante.

Leer el artículo completo en la revista