En estos días, y para aliviar la cuarentena, una buena opción es realizar en casa la receta de Torrija Clásica de este emblemático restaurante madrileño elaborada con pan candeal

A pesar del confinamiento al que estamos sometidos para hacer frente al COVID-19, el calendario nos avisa de las festividades que tienen lugar. Nos encontramos en los albores de la Semana Santa y qué mejor que endulzar la cuarentena con un postre típico como son las torrijas.

Un dulce cargado de tradición, como el restaurante que nos lo propone: Los Galayos. Un local, del siglo XIX, rebosante de historia y buen hacer, enclavado en la mítica Plaza Mayor de Madrid.

Manos a la obra con su propuesta de torrija para hacer en casa con pan candeal.

Ingredientes para 4 personas:

  • 8 rebanadas de pan candeal
  • 1 litro de leche entera
  • 2-3 unidades de anís estrellado
  • 1 rama de canela y 30 gramos de canela molida
  • 50 gr. de azúcar
  • 2 huevos
  • Cáscara de ½ naranja y ½ limón confitadas en azúcar
  • Aceite de oliva para freír

Preparación

Infusionar la leche entera a fuego muy suave con cáscaras de limón y naranja, anís estrellado y canela en rama. Añadir el azúcar en el último momento. Tapar para que no se vayan los aromas y pasar por un colador.

Quitar la corteza al pan para que quede solo la parte blandita. Mojarla en leche caliente (importante que esté caliente, algo esencial para que la miga absorba la leche correctamente).

Meter el pan empapado en la nevera para darles un golpe de frío antes de freírlas, bajarlas de temperatura para evitar que se desmoronen al freír. Antes de pasarlas en huevo para freír, quitar un poco del exceso de leche que tenga.

Freír en aceite de oliva (no es necesario que sea AOVE para que no le dé un sabor más fuerte). A continuación, pasarlas por huevo y sumergirlas en aceite caliente para freírlas. La fritura no debe ser demasiado rápida, para que el resultado sea óptimo, la torrija se hinche y se dore demasiado. Lo ideal es que el aceite esté a 160 grados.

Sacar la torrija, quitar las rebabillas del huevo y espolvorear a continuación canela y azúcar. Es importante que se haga mientras aún está caliente para que absorba bien ambas y el azúcar caramelice.

El punto final puede ser presentarla con un helado, porque crea un contraste de texturas y temperaturas maravilloso, en nuestro caso le ponemos una bola de helado de turrón.