En los últimos años, las empresas del sector han intentado aunar las demandas de durabilidad de sus clientes con diseños cada vez más exclusivos y diferentes donde el color y el grabado van ganando terreno

Sentarse a una mesa y pedir un buen vino tiene que estar unido con una copa acorde que ayude a disfrutar al cliente de todas las virtudes de lo que bebe y de lo que come. Y los responsables de restaurantes, bares y hoteles lo saben, por eso, apuestan por una cristalería que asuma los valores de sus locales pero también que esté en armonía con lo que están sirviendo y con cómo se está sirviendo.

Las empresas de cristalería aseguran que, si hablamos de tendencias, lo ‘vintage’ o ‘retro’ está volviendo a las mesas de muchos restaurantes con colores diferentes, grabados y formas que recuerdan a lo que se estilaba hace décadas.

“El estilo ‘vintage’ se identifica con la vuelta a los valores auténticos, a los conocimientos y a la sabiduría de antaño, más cercana a la naturaleza, más artesana y menos industrial”, aclaran desde Guerrero Claude, que en España representa a los productos de Bormioli Luigi.

Es fácil encontrar dentro de las novedades copas y vasos tallados, como se estilaban en los años 20 y 30 pero cada vez con colores menos convencionales que se utilizan para combinarlos con otros elementos decorativos de la mesa.

Pero no sólo en el estilo se ven reflejadas las nuevas tendencias. La firma Vista Alegre destaca que el vaso se está convirtiendo en el auténtico protagonista de la cristalería del sector Horeca ganándole terreno incluso a las tradicionales copas.

Leer el artículo completo en la revista