Ya han pasado tres décadas desde que doña Elena Alcázar (viuda, madre de seis hijos y sin ninguna experiencia en el sector) decidiera adquirir un local deshabitado en la zona de Arturo Soria para transformarlo en el restaurante que se convertiría en casa madre del grupo hostelero homónimo

Hace 30 años, en un contexto culinario dominado por la escasa competencia, el predominio de los comedores clásicos de corte tradicional y los dictados de la cocina francesa, la madrileña Elena Alcázar Andrés (viuda, madre de seis hijos y sin ninguna experiencia en el sector) decidió adquirir un local deshabitado en Arturo Soria para convertirlo, tras una importante reforma, en uno de los primeros restaurantes de la zona que sería gestionado por el menor de sus hijos varones y actual visible del grupo, Carlos Galán. Así nació La Misión, casa madre del grupo hostelero homónimo que cuenta actualmente con cinco establecimientos de éxito ubicados en Madrid y en Miami.

Inspirado en la estética de las misiones de la Baja California, en lo culinario La Misión apostó por un concepto rompedor, muy diferente al que se practicaba en la capital en aquel momento, que esbozó las bases del ‘casual food’ con vocación viajera que triunfaría años después, una cocina de marcada fusión, platillos frescos y ligeros basados en ingredientes locales y recetas caseras y democráticas que siempre gustan. 

La etapa inicial de La Misión sirvió para desarrollar una estrategia de crecimiento que implicó la diversificación territorial: por un lado en Madrid, como destino de El Recuerdo y El Olvido, y por otro en Miami (residencia habitual de Carlos Galán), donde el grupo dirige dos locales de éxito ubicados en el distrito financiero de Brickell: Dolores but you can call me Lolita y Crazy about you. En todos estos proyectos, y bajo la mirada de la incombustible Elena, que con sus 94 años continúa desarrollando una labor diaria de coordinación y asesoría del grupo, Carlos cuenta con sus hermanos Mar y José como socios aliados en el diseño del concepto gastronómico, y ahora también con su sobrino Pelayo Galán, tercera generación de la saga y actual director del restaurante La Misión. 

La trayectoria del grupo no es más que un reflejo del carácter audaz, intuitivo y luchador de la matriarca. Uno de sus fieles proveedores, Bodegas Martínez Lacuesta, una de las más señeras de La Rioja y escogida por el Grupo La Misión desde sus inicios, ha seleccionado especialmente uno de sus tintos para celebrar la efeméride, cuya etiqueta ha sido diseñada por el artista Eladio de Mora.

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