El sector sufre caídas en algunas categorías, aunque, de forma global, se mantiene estable gracias a su carácter saludable y de conveniencia para una dieta equilibrada

Los productos de IV Gama son tan necesarios como prácticos, tanto en el consumo de hostelería como en hogar. Se trata de todos aquellos vegetales y frutas frescos que se distribuyen ya seleccionados, cortados, lavados y listos para consumir. Todo son ventajas cuando se trata de contar con productos frescos, que mantienen todas sus propiedades, pero con el valor añadido de ahorrar tiempo en la cocina. Eso sí, tienen una caducidad de entre 7 y 10 días conservados en nevera. Y al tratarse de vegetales y frutas, hablamos de productos saludables, muy necesarios en una alimentación equilibrada.

En estas categorías de producto, las ensaladas son las más consumidas. Y aquí entran tanto las que incluyen solo el vegetal como las que llevan todos los ingredientes y ‘toppings’ que alegran el plato y lo convierten en una comida completa y sabrosa. En nuestro país, las verduras han mostrado “un buen comportamiento en el mercado durante los últimos años”, explica Juan Miguel Floristán, el presidente de AFHORFRESH, la Asociación Española de Frutas y Hortalizas lavadas, listas para su empleo. La razón de que hayan crecido tanto y hayan obtenido tan buena recepción por parte de los consumidores no es otra que la practicidad y versatilidad que ofrecen en la cocina: “Durante el confinamiento gran parte de la población invirtió su tiempo en elaborar recetas en el hogar y, ahora mismo, la cocina se ha convertido en una tendencia a la que cada vez más gente se suma”.

La llegada a España de ensaladas listas para consumir supuso una auténtica revolución en el mercado y también en la vida de los consumidores. Con el tiempo han ido surgiendo numerosas opciones y todas muy bien acogidas, como los formatos de ensaladas en bol, que se han mantenido estables en los últimos años. Una situación que cambió radicalmente con la pandemia, aunque con la vuelta a las oficinas y la llegada del buen tiempo, van recuperando poco a poco los niveles previos al confinamiento. 

Leer el artículo completo en la revista