En el canal Horeca se concentra más del 60% del consumo de bebidas espirituosas. Los restaurantes y hoteles aumentaron sus ventas, en términos de valor, el pasado ejercicio debido a los nuevos hábitos de consumo diurno y al turismo de calidad

Las bebidas espirituosas constituyen un sector relevante en la aportación al erario público y en la creación de empleo, así como en su contribución económica a la industria agroalimentaria de nuestro país. Tal y como se desprende del Informe Socioeconómico de 2018 elaborado por Espirituosos España, nombre que pasa adquirir la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) tras dos décadas de andadura, las bebidas espirituosas constituyen un tradicional sector en España, que supone una importante actividad económica generadora de riqueza y empleo, a nivel directo de su producción y/o distribución (a través de su cadena de suministro) y a nivel indirecto de su consumo (a través de la comercialización de sus productos, tanto en Gran Consumo como en Hostelería). De hecho, el pasado ejercicio se cifró el impacto del sector en un 0,17% del Producto Interior Bruto.

Importante también es señalar que, cada año, este sector utiliza más de 200.000 toneladas de materias primas de origen agrícola que se producen en España como uvas, endrinas, maíz, bagazo, cebada o hierbas aromáticas, y más de 52 millones de litros de vino.

España es un país productor de este tipo de bebidas, situándose en sexto lugar dentro de la Unión Europea, como indica Espirituosos de España en su citado informe. En nuestro país, se elaboraron 302 millones de litros de bebidas espirituosas en 2018, destinándose el 60% a consumo nacional y el 40% a exportación.

En el capítulo del consumo, que adquiere un carácter social y se rige por el llamado “Patrón Mediterráneo”, que garantiza su responsabilidad, se registra un descenso de un 1% respecto al año anterior, como detalla el meritado informe, debido principalmente a la adversa climatología sufrida en el verano de 2018 que dio lugar a un descenso del consumo en la Hostelería. En general, en nuestro país, se consumieron 215 millones de litros de bebidas espirituosas.

Asimismo, un factor a destacar es la estrecha relación que las bebidas espirituosas tienen con el canal Horeca, tanto es así que el 62% de los consumo se realizan en este sector, siendo de un 52% la media anual del gasto per cápita fuera del hogar.

Además, hay que mencionar que se ha producido un incremento en las ventas en términos de valor del 4,1% en restaurantes y hoteles. Establecimientos que han aumentado las ventas gracias a los nuevos hábitos diurnos de consumo y al mantenimiento de un turismo de calidad, como refleja el informe de Espirituosos España.

Hay que continuar apostando por beber más calidad y, por supuesto, de forma moderada y responsable. Solo así se disfruta de nuestros grandes espirituosos.

 

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