Las nuevas tecnologías son una herramienta clave ya en los establecimientos de hostelería y restauración. Las empresas del sector piden a sus clientes inversiones especializadas que puedan rentabilizarse a largo plazo

Ya nadie se imagina un camarero que tome la comanda con libreta y papel, sobre una bandeja llena de líquidos que emborronan la mitad de una cuenta que pasa de página conforme aumenta la petición. “La telecomanda ayuda a evitar pérdidas porque todo lo que el cliente pide se cobra, además aumenta el ‘ticket’ medio por la agilidad en el servicio; la satisfacción del cliente y la rotación de mesas en el local, lo que influye directamente en la caja del día”, aseguran desde la empresa NCR-Orderman, la inventora de la caja registradora a finales del siglo XIX que ha entrado en el siglo XXI con una apuesta decidida por TPV compacto y táctil.

XL charge advierte de que “en los últimos dos o tres años, ha evolucionado rápidamente la tecnología para el sector Horeca, aunque su implantación es mucho más lenta en pequeños establecimientos. Las grandes cadenas son las que van a la vanguardia en incorporar este tipo de soluciones”. También hay diferencias por zonas geográficas, puesto que en las grandes ciudades o en la costa española donde el turismo tiene una mayor fuerza, los negocios hoteleros hacen años que vienen implementando el uso de estas nuevas herramientas.

De hecho, la apuesta es muchas veces diferente si distinguimos entre restaurantes y hoteles:  “El sector hotelero está innovando más hacia la optimización de sus servicios internos y la restauración hacia la optimización de sus servicios externos, aunque cada vez más se innova en los puntos de venta en la nube donde en cualquier momento y en cualquier sitio se puede acceder a los resultados. Eso permite optimizar las compras y ventas al detalle”, señalan desde la empresa especializada Mr Noow, para mostrar cómo la gestión de los locales ahora es mucho más fácil desde una pantalla.

Para System Software Iberica, las ventajas de estos nuevos desarrollos no son únicamente de cara al cliente sino también en la organización del negocio: “Se mejora la experiencia a los clientes pero también el trabajo del equipo de personas que colaboran a que el cliente sea lo más importante para ellos. Estas nuevas tecnologías ayudan a sincronizarse mejor durante todo el servicio”. Además, recuerda que “las aplicaciones y los teléfonos móviles han sido los aliados de los restauradores y hoteleros para crear un canal idóneo de comunicación con sus clientes objetivos”.

Quizá por eso este sector no se resintió en exceso durante la crisis porque, según explica Siteco SL, los hoteles y restaurantes buscaban justo en esos momentos “el mayor control de fugas de dinero y facilitar a los clientes diferentes posibilidades de pago de los servicios o de los productos solicitados” para que cuadraran sus números. Las demandas de los profesionales de la hostelería y restauración se centran también en conseguir “sistemas de pagos rápidos, seguros y asociados a las nuevas tecnologías”.

En realidad, ya quedan muy pocos negocios que no se hayan modernizado con estas nuevas herramientas que, al fin y al cabo, como recuerda Mr Noow, sólo hacen que “acercar el sector al consumidor 2.0, el actual, que utiliza el móvil para todo” al mismo tiempo que consigue “una optimización de sus herramientas en sus operaciones diarias”.

En este contexto, resulta difícil encontrar lugares en los que no haya ‘wifi’ y lo próximo, según advierten las empresas, serán los rincones donde poder recargar cualquier aparato tecnológico del cliente: “Tecnologías como los ‘power banks’ para el sector hotelero son muy necesarias para los usuarios. Y tener una solución de recarga permite además diferenciarse del resto”, asegura XL charge.

El consumidor 2.0 es cualquier comensal o huésped actual que ya tiene completamente incorporada a su vida el uso de las nuevas tecnologías: “Los sistemas de toma de pedidos inalámbricos, con la introducción de las redes ‘wifi’ y debido a su bajo coste, se han extendido a todo tipo de bares y restaurantes. Es imprescindible estos sistemas profesionales pensados por y para el hostelero”, recuerdan en NCR-Orderman.

 

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