La nueva taberna castiza de Madrid abre sus puertas en el barrio de Embajadores para disfrutar a cualquier hora de las mejores cañas y vermús junto con una propuesta gastronómica basada en la tradición madrileña, tostas, sándwiches y bollería. Todo ello en un local muy luminoso con terraza anexa

Inspirada en los bares más castizos de Madrid, La Embajada abre sus puertas en el barrio de Embajadores para dinamizar esta tradicional zona de tapeo de la capital con una propuesta gastronómica de calidad a precios asequibles. Un concepto de bar de toda la vida al que acudir a cualquier hora, para disfrutar de una atmósfera distendida y desenfadada.

El local, ideado y dirigido por Marcello Caschili y Andrea Pirastu, originarios de Cerdeña pero madrileños de corazón, residentes en la capital desde hace más de 10 años y expertos en la gestión de diversos negocios de hostelería, propone raciones de platos tradicionales como ‘Albóndigas con tomate’, ‘Champiñones al ajillo con jamón’, ‘Carne mechada de cerdo con salsa y patatas’ o ‘Huevos estrellados con jamón’. Algunos de estos platos se ofrecen también en forma de bocadillos. Entre ellos, el más emblemático es, sin duda, el que recibe el nombre de ‘La Embajada’, que lleva una generosa porción de Berenjena a la Parmigiana y chorizo.

Las ‘tostas’ y sándwiches de La Embajada merecen mención aparte, sobre todo la ‘Tosta con aguacate, huevo poché y salsa benedict’, que, además, está disponible en los horarios de desayuno junto a otras alternativas como el ‘Pincho de tortilla’, el ‘Sándwich mixto’, las ‘Tostadas de pan con tomate y jamón’, la selección de bollería o los churros y porras.

Todos los días entre semana (excepto el miércoles, día de cierre) a la hora de comer y hasta las 16.30 horas, La Embajada cuenta con una selección de cinco platos combinados que incluyen bebida y café o fruta, además del plato del día.

El interior del local se articula en torno a una gran barra central con taburetes y una zona de mesas bajas. La luminosidad del local, dotado de amplios ventanales que dan a la calle, contribuye a reforzar la intención de preservar su esencia como uno de los bares más auténticos de Madrid. Además, La Embajada cuenta con una terraza anexa para 40 personas, ubicada en una plaza ajardinada, lo que hace de ella el lugar ideal donde disfrutar de aperitivos, comidas y cenas al aire libre.

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