La sostenibilidad es una cuestión prioritaria para illycaffè en sus tres vertientes: económica, social y medioambiental. La empresa se dedica a cada uno de estos ámbitos pensando siempre a todos sus ‘stakeholder’.

En los artículos anteriores, vinimos viendo cómo la búsqueda de la calidad total y la línea ética que desde siempre han distinguido a illycaffè, unida a la consecución de un sistema de certificación cada vez más eficaz, han conducido a una cadena de producción completamente sostenible, mediante la cual la empresa exprime su naturaleza de ‘stakeholder company’.

Asimismo, hemos visto que a partir de la visión de Francesco Illy, para illycaffè la empresa siempre ha tenido una función social. Igualmente hemos comprendido que su objetivo es mejorar la calidad de la vida a través de la consecución de la calidad total y que con el tiempo esa calidad ha hecho posible la estructura de una cadena completamente sostenible, certificada por la DNV. Por todo ello es fácil entender porqué la sostenibilidad se ha convertido en una cuestión prioritaria para illycaffè, la cual es concebida según la definición que da la “relación Brundtland”: “el desarrollo sostenible satisface las necesidades del presente sin comprometer la posibilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”.

Por consiguiente, la sostenibilidad influye en la calidad de vida de las futuras generaciones e implica un componente altruista que la empresa ha heredado de su fundador y cultivado a lo largo de más de 80 años de historia. La sostenibilidad entendida de esta manera tiene tres pilares: económico, social y ambiental. La empresa se dedica a cada uno de estos ámbitos pensando siempre a todos sus ‘stakeholder’.

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