La recuperación de esta actividad dentro de la hostelería ha devuelto todo el protagonismo que tiene la cristalería en el desarrollo y disfrute de los tragos. Los fabricantes de vasos y copas apuestan por la calidad y la innovación para esta nueva etapa

Dicen los expertos que la copa es la culpable en un alto porcentaje del sabor final de un buen vino. O de un buen trago. O de una buena mezcla. Que en una mala copa o en una copa incorrecta, no podremos apreciar la totalidad del sabor y el cuerpo de una de estas bebidas. Y eso lo saben muy bien los cocteleros profesionales que ya incluyen el vaso o la copa que vayan a utilizar dentro de la receta de sus mejores mezclas, casi como un ingrediente más, el último que consigue que su imaginación llegue al punto álgido.

También lo saben los fabricantes de cristalería que, este año sí, ya están notando la vuelta a la normalidad de la hostelería y de la restauración, tras los dos años de pandemia, y que han visto cómo se les demanda fineza, innovación y pureza en sus piezas, sobre todo las que van destinadas a la vuelta de la coctelería.

“Los hoteleros demandan sobre todo mucha copa y vaso de coctelería, hechas en cristal fino, que les encanta, para que la experiencia vaya más allá del sabor. Es necesario que su trabajo se aprecie con los cinco sentidos y tratamos de ayudarles a través de las cualidades de nuestros productos, como: ligereza, resistencia o finura”, reconocen desde la empresa española Dkristal.

Por su parte, Giona Company insiste en que, en los tiempos que corren hoy en día, los bares, restaurantes, hoteles o coctelerías sólo quieren poder diferenciarse en estilo pero, sobre todo, en calidad de sus competidores. Y precisamente esas son las peticiones que están trasladando a los fabricantes de cristalería para sus encargos.

“La hostelería nos continúa demandando productos con diseño y durabilidad, a pesar de las dificultades, todos quieren tener productos que destaquen su servicio y diferenciarse de la competencia, para afrontar una temporada que puede suponer la recuperación tras estos duros años”, aclaran.

Y es que nadie en la planificación empresarial que ha hecho en sus compañías puede permanecer ajeno a los dos años que han pasado los negocios de la hostelería con confinamientos parciales o cierres por horas, en el mejor de los casos.

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