La crisis del sector hostelero, debido a la pandemia, afecta directamente a la demanda de cristalería que ha variado en estos últimos meses, aunque sigue siendo un elemento esencial para la personalidad de estos negocios

Las restricciones por el Covid-19 que han metido a la hostelería y a la restauración en una crisis profunda tienen largas ramificaciones que afectan a otros sectores proveedores de estos negocios como, por ejemplo, las empresas de cristalería.

En este caso, la mayoría de los fabricantes más importantes coinciden en que las exigencias de los hosteleros han cambiado en estos meses pero ellos siguen trabajando de la misma manera para poder llevar el mejor vaso o la copa más adecuada a la mesa del cliente.

“La nueva normalidad ha introducido nuevas sensibilidades, hábitos y reglas, obligando a todos los sectores a reflexionar sobre su forma de hacer negocios. Por eso, trabajamos para adaptar nuestras prácticas comerciales y productos a las condiciones inesperadas actuales y desarrollar nuevas ideas, como más productos con diferentes opciones de tapas para garantizar la seguridad y la sostenibilidad”, explican desde Paşabahçe, la marca que aporta valor al sector de la hostelería en 140 países de los 5 continentes.

Dada su experiencia en el sector, la conocida marca de cristalería propiedad del grupo industrial turco Şişecam, es consciente de que “la higiene, la facilidad de uso y la limpieza son los factores más importantes en esta pandemia”. Por eso, han apostado, gracias a sus capacidades de investigación y desarrollo, por actualizar la cartera de productos con soluciones flexibles y creativas que garanticen un consumo saludable. 

“Estamos casi listos para lanzar la primera cristalería antimicrobiana del mundo que creemos ayudará a las empresas de la hostelería y la restauración y a los consumidores en su lucha contra la contaminación”, señala Paşabahçe.

La empresa Dkristal asegura que lo que sí ha variado ya es la forma en que sus clientes solicitan sus nuevos artículos: “Los hosteleros han cambiado a la hora de pedir. Estamos en tiempos de incertidumbre y solo piden lo que han vendido. No solicitan productos para tener en ‘stock’ como antes de la pandemia”.

Además de tratar de evitar la acumulación de mercancía en sus almacenes, Vicrila explica que “en cuanto a la tipología de producto, se están vendiendo productos más económicos (como los vasos) en lugar de más valor percibido (como las copas)”.

En general, como advierte Giona Company, “el cliente, en ocasiones, opta por diseños versátiles y funcionales, de esta manera cubren sus necesidades sin tener que recurrir a grandes inversiones”.

Según explican las distintas compañías, desde que entrara la pandemia en el mes de marzo, las ventas han caído. Pero también aseguran que la situación, en algunas zonas, empieza a recuperarse: “En hostelería el impacto es importante a nivel nacional e internacional. Al inicio de la pandemia, la situación era crítica pero poco a poco hemos vuelto a unas ventas que son bajas pero regulares. Creemos que lo peor ha pasado y estamos a la espera de que se reactive el mercado. Hasta ese momento ayudaremos a nuestros clientes en lo que podamos”, insisten en Vicrila.

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