El nuevo restaurante SottoSopra, en el madrileño Barrio de Salamanca, ofrece auténtica cocina romana, acompañada de una cuidada selección de vinos italianos. La tercera generación de la familia Fedeli, restauradores italianos desde hace 70 años, lidera la nueva apertura

El nuevo restaurante SottoSopra ofrece un rincón único en plena milla de oro de Madrid, en la zona de moda de la restauración de la capital, donde degustar la auténtica cocina romana, acompañada de una cuidada selección de vinos italianos.

La familia Fedeli, restauradores italianos desde hace setenta años, ha apostado por España para abrir su primer restaurante fuera de Roma y ha dejado el mando de esta nueva apertura a la tercera generación. El espíritu de SottoSopra es único y permanece inalterable en Madrid y en Roma. El restaurante consta de una primera planta con espacio para 40 comensales o 90 en cóctel, una planta superior con salones privados, una zona en la bodega para seis cubiertos y comidas especiales y un espacio al aire libre. Todos los ambientes parecen envueltos en una atmósfera cálida, típica del hogar, lo que la familia Fedeli define como “sincera hospitalidad romana”.

El nombre del local, en español “patas arriba”, se debe a la voluntad de los propietarios de cambiar puntos de vista, desdeñar esquemas, experimentar con nuevos caminos. La carta de SottoSopra, de hecho, ofrece platos típicos tradicionalmente vinculados a la cocina romana, pero revisados con el fin de mejorar no sólo la presentación, sino para sorprender al paladar. El carácter innovador que SottoSopra trata de transferir a sus especialidades se caracteriza por la combinación equilibrada de ingredientes tradicionales con otros sabores inesperados y sorprendentes y es precisamente en esa armonía de contrastes donde reside el toque especial de cada plato. Una de las señas de identidad del restaurante son sus tradicionales ‘Rosettas’, un típico pan romano relleno de diferentes ingredientes, desde ‘mortadella’ hasta hamburguesa de cordero con alcachofas a la plancha, aunque el plato estrella es el ‘Cappellaccio di spuma di carbonara e guanciale croccante’, entre otras muchas propuestas más.

“La pasión por el trabajo que hacemos, la perseverancia y seriedad para hacerlo, motivando al equipo que trabaja en la cocina y en la sala, el deseo de innovar y los nuevos desafíos que enfrentar: esta es nuestra experiencia y, a su vez, recoge nuestro objetivo, que es servir a una clientela exigente como la de Madrid”, afirman los propietarios.

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