Las ventas de esta bebida han caído durante la pandemia un 40%
puesto que la subida de la venta en ‘Retail’ no compensa la caída
del consumo que se realiza fuera del hogar, sobre todo en terrazas,
bares y cafeterías

El mercado de la cerveza estaba cumpliendo con todas sus previsiones económicas tanto en la producción como en las ventas pero el coronavirus ha cortado esa bendita curva ascendente de manera drástica: “Veníamos de años con buenas cifras en todos los indicadores, incluido producción, y 2019 continuó arrojando crecimiento. No obstante, la pandemia ha hecho que cualquier previsión para 2020 ya no sea factible; estamos aún a la expectativa de cómo evoluciona la situación epidemiológica porque sin saberlo es difícil hacer predicciones, pero, en cualquier caso, estos son muy negativos”, reconoce Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España (https://cerveceros.org), un sector que en ejercicios anteriores solía aportar 7.000 millones de euros a la economía española y generar unos ingresos al Estado, vía impuestos, que superaban los 3.600 millones.

Aunque han sido muchos los consumidores que, durante el encierro, han ido religiosamente a su supermercado a buscar su marca de cerveza favorita, la venta en tiendas y en grandes superficies no ha compensado el consumo habitual que se realizaba en locales de restauración, sobre todo en bares, terrazas y cafeterías.

“El 67% del consumo en España se produce fuera del hogar, enmarcado dentro de nuestra forma de consumo sensato y responsable. Además, suele ir siempre acompañado tanto de amigos como con la familia y siempre con la petición de algún otro alimento en la mesa”, aclara Olalla. 

Según los datos de Cerveceros de España, “las ventas globales de cerveza cayeron aproximadamente un 40% en los primeros meses de la pandemia, durante el confinamiento” y aunque subieron “las ventas en el canal de la Alimentación, no fue suficiente para compensar lo perdido en la Hostelería en absoluto”.

Y dan un dato muy ilustrativo a modo de ejemplo de la caída en general del gasto y de la compra de bebidas de los españoles en esos meses de encierro: “El consumo per cápita de cerveza en abril descendió un 36% con respecto al mismo mes del año anterior, según los datos de consumo alimentario facilitados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación”.

Además, el parón por la Covid-19 no sólo se ha notado “en las ventas y en el consumo interno que se produce mayoritariamente en la hostelería, sino que también ha afectado a la exportación, que continuaban al alza hasta abril de 2020”, una de las grandes vías de ingresos que habían desarrollado estas empresas con mucho éxito en los últimos años y que se ha visto dañada en la misma proporción.

Tras la irrupción del coronavirus en nuestras vidas, y en nuestra economía, todas las esperanzas del sector estaban, de hecho, en la recuperación de la hostelería y del turismo en los meses de verano, gracias a lo que se ha venido llamando la “nueva normalidad”. Sin embargo, la situación del sector se ha visto lastrada por los números de contagios y por la mínima llegada de turistas a España, que no han conseguido cumplir ni de lejos las expectativas que tenían los hosteleros con la apertura en junio.

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