El sector recupera los datos previos a la pandemia y mejora sus cifras de ventas por valor y volumen. Las empresas optan por tamaños más pequeños y de mayor calidad

La vuelta a la plena normalidad es ya una realidad. Llegan otros frentes, como la inflación, el aumento de precios de las materias primas o la guerra en Ucrania. Sin embargo, el sector de las masas congeladas de bollería dulce, salada y de pastelería muestra una recuperación en sus ventas que no se veía desde 2019. Incluso las cifras de producción están superando a las registradas previas a la pandemia. Así lo asegura ASEMAC, la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería, cuyos datos de producción por volumen reflejan unas cifras que han pasado de las 111.000 toneladas del año 2020 a las 187.011 toneladas de 2021, lo que significa una variación positiva del 21,4%. En lo que se refiere a la facturación, las empresas representadas por esta asociación (el 80% del sector) facturaron 521.136.000 euros, lo que supuso un aumento del 24,4% con respecto a 2020. “Este importante incremento se debe a la recuperación de un segmento del canal Horeca, que permaneció cerrado durante la pandemia, y del cual es muy dependiente la bollería y pastelería industrial. Si echamos la vista atrás, comprobamos cómo, desde el año 2011 y con excepción del fatídico año 2020, el crecimiento en la producción de masas congeladas para bollería y pastelería ha sido continuado”, puntualiza Felipe Ruano, presidente de la asociación.  

Los datos facilitados por la consultora IRi Worldwilde, que recogen las cifras anuales de ventas y consumo entre septiembre de 2021 y agosto de 2022 (en comparación con el mismo período del año anterior) no hacen más que confirmar esta tendencia alcista, que sigue creciendo a buen ritmo. “Estamos antes un mercado con muy buena evolución, teniendo en cuenta que, aunque los precios suben por encima del total gran consumo, su demanda experimenta un crecimiento también en un porcentaje muy superior”. Sus cifras indican que la familia de este mercado con mayor peso en valor es la de las tartas congeladas, que representa cerca del 70% del mercado, con 104.336.233 euros (+23,4%) de facturación. “A pesar de la inflación y el incremento de precios que estamos viviendo, el consumidor quiere seguir disfrutando de pequeños momentos de indulgencia en el hogar”. 

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