El sector de las especias y condimentos vive un momento de grandes cambios y busca nuevas fórmulas para ampliar el consumo, atraer nuevos nichos o mejorar su producción

El mercado de las especias está viviendo un momento de grandes cambios, con propuestas innovadoras y de mayor valor añadido, como una producción ecológica, referencias sin conservantes, nuevas recetas, nuevos formatos como las monodosis, ‘packagings’ más atractivos y referencias orientadas a la coctelería. Según la Asociación Española de Elaboradores y Envasadores de Especias y Condimentos, estos cambios los realizan las empresas para atraer nuevos nichos, ya que se trata de un mercado maduro, donde los hábitos de consumo doméstico no permiten un mayor recorrido y el crecimiento es coherente pero sostenido. Esta misma asociación, dedicada a defender los intereses de la industria, apunta, además, que “el mercado natural de las especias, donde se dirigen los mayores volúmenes de la producción están orientados al suministro para la industria alimentaria y la exportación, este último como una salida natural de diversificar el negocio y buscar nuevas oportunidades de crecimiento”. A pesar de que esta asociación no dispone de datos concretos del canal Horeca, considera que “cuando el comportamiento es positivo en el canal ‘Retail’, también lo es en el canal Horeca, donde se da más uso de las especias”. 

Si atendemos a los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el período de junio 2017 a junio de 2018, el consumo de especias y condimentos en el hogar alcanzó los 64.325.600 kilos y 130.819.520 euros, lo que representó apenas un 0,08% de crecimiento por volumen y un 0,03% por valor con respecto al mismo período del año anterior. La estabilidad que reflejan los datos coincide con la opinión de las empresas consultadas por Bar Business, como es el caso Susana Salgado, responsable de ‘marketing’ y comunicación de Verdú Cantó Saffron Spain: “el sector de las especias es un sector muy maduro que tiene productos de bajo valor económico y poca rotación. Las empresas del sector tienen poca dimensión, lo que les impide realizar inversiones importantes para ganar cuota de mercado o mejorar procesos”. Es también el parecer de Juan Carlos Escandell, responsable de medios y relaciones externas de la empresa Jesús Navarro, comercializadora de los productos Carmencita, quien entiende que las áreas de mejora pasan por una inversión en laboratorio propio y contar con profesionales que acudan al origen para confirmar que los agricultores cumplen con las normas que garanticen la máxima calidad. Para un crecimiento en el consumo a nivel nacional, Carlos Oliva, responsable comercial de Netasa, cree que se puede mejorar la producción de las especias a nivel nacional, dejar de un lado las exportaciones de terceros países que representan un mercado internacional cada vez mayor y más competitivo, y apostar por las Denominaciones de Origen. Alicia López, gerente de Hijos de Salvador López ve, sin embargo, una saturación del mercado nacional como uno de los mayores retos al que se enfrentan las empresas de este sector.

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